LA COLUMNA DE LA PAKA: “MALAMENTE”

¡Ay mis queridos eurolectores!

Llevo sin escribiros mucho tiempo… Concretamente desde mayo del año pasado con la bíblica columna en la que me desahogué haciendo el análisis de Eurovisión 2018. He de reconocer que sin duda alguna sois mi terapia favorita para liberar el estrés eurovisivo, y encima sin gastarme ni un duro. ¡Y es que la cosa va MALAMENTE, Tra Tra! Porque visto lo visto con los judíos usureros, los cuales son fieles a su método para amasar fortunas, ir a ver el festival en directo implica que hay que ahorrar mucho. Vamos que o vendes un riñón, o te haces madre de gestación subrogada o te pones el diamantito en el Grindr para sacarte unos cuartos y así poder peregrinar a Tel-Aviv y que el golden boy, Nadav Guedj, te enseñe la ciudad como nos prometió en 2015. Esto de ser eurofan se está poniendo MALAMENTE, Tra Tra… Y es que me indigno ehhh… Hemos llegado a un punto en el que el eurofan medio ya no quiere que gane el concurso su canción favorita de cuantas participan sino que elige su ganador en base a cuál es el destino turístico desea visitar el año venidero… San Petersburgo no porque no puedo palomear a mis anchas, Estocolmo más bien no porque vamos cada poco tiempo, Zurich tampoco que si vendo el otro riñón a ver como sigo vivo… Total que si fuera por los eurofans que se dejan los jurdeles en las casas de apuestas, iríamos todas juntas como hermanas rocieras de cabeza a Ámsterdam, que allí se puede hacer todo lo que es ilegal en el resto del mundo y además hay hueco de sobra en el estadio para que las entradas salgan baratas y no acabe todo como en Kiev, Lisboa y sobre todo Tel-Aviv, es decir, MALAMENTE, Tra Tra. De ahí que los Países Bajos estén dónde están posicionados, sin obviar que “Arcade” es un temazo como una catedral del grande… Pero esa es otra historia que será contada en otro momento…

Dicho esto vamos al turrón, que tengo más ansiedad que Lordi en una tienda de disfraces y necesito plancha de la buena. Con todos ustedes; comienza “Maestros de la Eurocostura” porque ya saben lo que dicen: “Cortar trajes y cantar, todo es empezar”…

El año empezó MALAMENTE… Tra Tra… y es que parece ser que las televisiones europeas y sus votantes se quedaron con Netta y su toque de unicidad y distinción más flipados que Kirkorov en una sauna moscovita. Así que las personas encargadas de elegir las candidaturas para las preselecciones tiraron por la calle de en medio y seleccionaron lo más bizarro entre lo bizarro para demostrar a los telespectadores europeos en mayo que cualquiera es capaz de “jugar con fuego” y presentar un conjunto musical, artístico y escénico que haga quedar a Netta como una mujer básica, discreta y sencilla; anulando el huevo Kinder, con sorpresa incluida, que realmente es. Pero es que además las audiencias con voz y voto que se han atrevido a ver las preselecciones nacionales de sus países han sido muy valientes y se han decantado en la gran mayoría de los casos por la propuesta más pintoresca de entre las que contaban… Podría poner muchos ejemplos… Francia con la Conchita Albina; Italia que ha dado el visto bueno a lo más urbano y moderno de su rancio Sanremo; Islandia con el cuarto oscuro del pasaje del terror en el que no sabes si terminarás muerta, desvirgada o sorda; Portugal y su garfio rompe móviles… ¿Sigo? Bueno, mejor no que ya tendremos tiempo en columnas venideras de analizar una por una las 41 candidaturas del año.

Así pues continúo con lo que dice el sabio refrán: Lo que mal empieza, acaba MALAMENTE, Tra Tra… Pero este no es el caso porque gracias a los dedazos finales y a todos los países que se reservaban sus bombas para la última semana de presentación de los temas, hemos conseguido arreglar un desastre épico de esos que harían que Eurovision 2019 pasara a la historia por ser uno de los festivales con más dudosa calidad. Todo gracias a la gallina caponata israelí amante de los gatos chinos y al austriaco del bulto sospechoso estandarte de lo oscuro, y no por su color de piel precisamente… Porque las cadenas adscritas a la EBU no solo han ofrecido un selecto cóctel de circos y estéticas freaks y kitsch, sino que ha habido mucha canción oscura siguiendo el camino de Austria y Bulgaria 2018 que son productos de la familia Symphonix.

Y es que Eurovisión se está poniendo MALAMENTE, Tra Tra. Se ha convertido en Dinastía, Los Colby, Dallas y Falcon Crest juntas… Tenemos dos familias a lo Juego de Tronos musical: Por un lado “Los Drintín” (Dream Tream) que está compuesta por Kirkorov, Kontopoulos, Evangelinos y Panayi; y por otro lado tenemos a “Los Sinfonis” (Symphonix) que son un grupo de señores que componen y tienen algo así como un sello discográfico, pero que no se sabe de dónde han salido y porqué ofrecen canciones a todos los países habidos y por haber. Entre ese grupo de señores parece estar Cesar Sampson. Y todo ello aderezado por la omnipresente Sacha Jean Baptiste que es la reina de las escenografías del festival. Pero ¿Sabéis lo qué es lo más gracioso de todo? Que al final no ganan ni unos, ni otros jajaja… sino fijaros en los ganadores de los últimos 3 años… Ninguna propuesta triunfadora ha sido diseñada y ejecutada por estas poderosas familias… ¿Pasará este año lo mismo y ganará Países Bajos haciéndole la misma jugada a los Drintín y a los Sinfonis? ¡Veremos!

España no es harina de otro costal. Aquí ya tenemos asumido que todo va como cada año… ¿Y eso cómo es? Pues MALAMENTE, Tra Tra. Pero no tengo ánimo ni fuerzas para quitarme la venda, abrir los ojos y ver lo que sucede con RTVE y su modo de operar… Si fueran listos hubieran mandando a Rosalía, que la chiquilla no lo hace MALAMENTE, Tra Tra, con algo semejante a la actuación que se marcó en los EMA’s y hubiéramos sido el país rompedor del año y no Portugal… Pero eso era demasiado para Antonia y cia. Y de nuevo otro año más presentamos algo en lo que tenemos puestas muchas esperanzas, y vivimos durante meses con el pánico a que éstas sean destruidas el 18 de mayo… Ya nos pasó con la Navarro cuando no la elegimos a tiempo y luego vimos ganar a Jamala y Salvador Sobral que son las versiones ucraniana y portuguesa en gusto y quejío de nuestra Diana. Ahora pagaremos la mala elección de nuevo por no atrevernos con la joven catalana y coger lo menos malo de OT. La cuestión es: ¿Nos irá en Israel MALAMENTE, Tra Tra?

Y como todo iba, va, está yendo e irá MALAMENTE, Tra Tra, no podía faltar el sofocón del año… ¡Nos quedamos sin Maruvja! Sin bañera, sin pistola y sin el efecto gatillazo que tanto nos impactó gracias a los malditos mandamases ucranianos que usan su cadena de televisión y Eurovision como herramienta política para sembrar discordia y provocar un sectarismo a base de propaganda encubierta que les beneficie en sus procesos electorales y nos perjudique a los amantes de la música en general y del Festival de Eurovision en particular…BANG es lo que nos han hecho en toda la cara con el robo a mano armada que se ha marcado la NTU tras la elección de Maruvja por una cadena privada del país a la que tiene subcontratada la estatal para hacer el proceso de selección. ¡Siempre tendré la pena de no haber llegado a ver esta candidatura en directo en mayo y que quede grabada para historia! ¡Nunca te lo perdonaré NTU! Los que sí te lo agradecerán toda la vida son el ruso, el neerlandés, el sueco y el suizo porque hubieran temblado con Maruvja en Israel robándoles el micrófono de cristal. Sobre todo Lazarev viviendo el día de la marmota tres años después por mucho que quiera y estime a la ucraniana al haber sido su coach en La Voz… Así que el pellejazo de mi amada Jamala, la cual dio a Sergey la primera en la frente, y que tiene constantemente preguntas incómodas para todo quisqui, puede seguir descansando tranquila, si su conciencia se lo permite, porque Maruvja no le quitará el honor de seguir siendo la última ganadora de Ucrania… ¡Por el momento!

Lo que está más que claro es que la EBU lo está haciendo MALAMENTE, Tra Tra, con eso de no tomar medidas contra este país y echarles unos cuantos años del certamen así como hacerles pagar una buena multa que haga que se les caigan los palos del sombrajo. Jon Ola como cabeza de turco de la entidad internacional es muy listo y él no entra en este tipo de guerras en las que seguro que piensa que tiene mucho más que perder que lo que pueda ganar… Además si se toman medidas con Ucrania, también deberían ser tomadas con Rusia, con Bielorrusia, con Israel, y con algunos de Big 5 como Reino Unido y España para que se tomen en serio el asunto. Así que al final se quedaban los cuatro que año tras año se esfuerzan y hacen las cosas con transparencia; y al final se les desmonta el chiringuito y eso les vendría MALAMENTE, Tra Tra… Así que imagino que pensarán: ¡Virgencita, virgencita que me quede como estoy! Porque la Unión Europea de Radiodifusión no es un brazo armado y ejecutor que imparta justicia sino un mero espectador que ve los toros desde la barrera disfrutando del espectáculo desde su zona de confort mientras ven al sufrido animal, es decir a nosotros, sufrir y penar.

Para despedirme solo me queda recordaros que aunque las cosas vayan MALAMENTE, Tra Tra, y parezca que no hay solución, al final siempre se hace la luz al final del túnel. Así que mientras vamos como Caroline, hacia la luz, sigamos mi consejo de siempre: “Eurovision es música y la música es para disfrutar. Así que disfrutemos de Eurovision”. ¡Hasta luego Maruv Carmen! Adiós con el corazón que con el alma no puedo, al despedirme de ti, al despedirme me muero…

Eurobesos para todos.

  • Firmado: Juan Manuel Jiménez Díaz
  • Twitter: @JuanmaJiDi
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