LA COLUMNA DE LA PAKA: “CANTÓ AL CANTO…”

¡Ay misqueridos eurolectores… ya nos hemos puesto en marcha otro año más!

¿Estáis ya todos montados en la barca de la Reme? Espero que sí porque arrancamos motores y ponemos rumbo al puerto más importante de Europa, situado en la ciudad de Róterdam, que será la sede de la sexagésimo quinta edición de nuestro amado concurso musical. Además este año ha salido el gordo pronto, ha sido tempranero, ya que el sábado 5 de octubre nuestra cadena pública nos cogió por sorpresa informando del dedazo que se han marcado y confirmando que Blas Cantó será quién haga el papel de capitán de la nave a la que cantaba la Amaya en Múnich.

Pero comencemos por el principio y recapitulemos… Había sido un verano calmado en el que los neerlandeses nos iban demostrando como se hacen las cosas: bien, rápido y con eficacia. Cumpliendo plazos sin marear la perdiz, yendo al grano y preparando la organización con orden y esmero. Mientras nosotros, los “euroespañolitos” de a pie con la venda caída después del segundo patinazo consecutivo de OT como método de elección y selección, y quinto consecutivo hundidos en la miseria y en lo más profundo del tablero de puntos, sentíamos pavor al pensar que eurodramas podía depararnos la nueva temporada eurovisiva. En líneas generales parece que la esperanza empezaba a desvanecerse, si no estaba desvanecida ya… e íbamos a enfrentarnos a la edición de 2020 con poca ilusión y muchas dudas. A mediados de septiembre empiezan a moverse en los mentideros eurovisivos bulos, bombazos, listas en la que entran unos nombres y se caen otros… En las redes sociales se dice, se comenta y se rumorea que va a haber elección interna…Se intuye que el “Comando Eurovision” de RTVE: “PRIETORDÁS” han metido la directa y se pasan el día reunidas confeccionando la lista negra…. ¡Aunque parezca increíble, sí! Así que terminamos cerrando el mes pasado y comenzamos el nuevo con un par de semanas de mucho movimiento en los despachos de Prado del Rey…

5 de octubre. Mediodía del sábado… Todavía hay países como Italia y Rusia que aún no han confirmado participación; lo cual no afecta para que luego se hagan su top 5 de costumbre… Eso nos hace pensar a los eurofans españoles que “Prietordás” están recibiendo al otoño con relax y andan probándose la mantilla para ver a la niña del osito de peluche, alias Melani, en Polonia. Mientras tanto nos dejan a los amantes del festival de Eurovision en un sinvivir, provocando que estemos desquiciados mordiéndonos las uñas con tanta lista de la compra, pegándonos por twitter y convirtiéndonos en diabéticas aceleradas con las pasteladas del Eurojunior. Muchos eurofans estábamos en el XIV Congreso de la asociación de OGAE y otros muchísimos en sus quehaceres del sábado sabadete. Y entonces “BOOM”, de repente nos sentimos como la señora que pensó que ya estaba aquí la guerra cuando leemos en las redes sociales a través de la cuenta de @eurovision_tve que nos insta a que veamos un informativo especial posterior al Telediario porque se va a hacer público un notición… En ese momento regreso trece años atrás en el tiempo y recuerdo que la última vez que se hizo algo así me tuve que dar al Bloody Mary al saber que Las Kétchup iban a representarme en Atenas… ¡Yo que me veía ya a Chenoa cantando Mediterranean sea en la capital griega! Y vuelvo a 2019 y sufro una crisis de pánico mientras como durante el descanso del congreso de Eurovisión. Me da la sensación de que en ese preciso instante todos pensamos: ¡No puede ser verdad que vayan a decir ya, tan pronto, quién nos representará en el festival! Seguro que es un hype tonto de esos que les gusta hacer a “Prietordás” y que al final termina el agua de borrajas. Con mucho ruido y pocas nueces. Para que finalmente se transmita una información irrelevante. También pensamos en esos minutos que las chicas del cable de RTVE (“Prietordás”) deben de estar todavía levantando teléfonos para convencer a todos los artistas españoles de que ir a Eurovision solo puede ser algo bueno para ellos…Ellas tienen que venderlo así, creérselo y peleárselo. Les toca hacer de comerciarles de turno a ciegas porque desgraciadamente no saben porque dichos artistas no quieren acudir como abanderados al certamen europeo… ¡Perdonad que me ría! Jajaja Es tan obvio que no les interesa darse cuenta de que ellas mismas y el ente para el que trabajan malamente año tras año hacen que la imagen que tengan los españoles de Eurovisión sea obsoleta, bochornosa, kitsch, desfasada, hortera, “massielizada”. Les resulta más fácil mirar hacia otro lado para no ver que los dosieres no llegan y se pierden por el camino, las selecciones nacionales son manipuladas en base a oscuros intereses y los dedazos otorgados según la pasta que sueltan las discográficas; y que todo ello tiene como resultado que España no levante cabeza por quién manda le pone la pierna encima. Bottom tras bottom se desluce más la imagen del festival y genera rechazo y acongoja a cualquiera que sienta el mínimo interés en presentar a su país… ¡Cualquier artista en su sano juicio y con una carrera musical el su punto más álgido no va a lanzarse al vacío para estrellarse por amor patrio! Porque de hacerlo sería un loco, un inconsciente y un suicida profesional… En cambio si supiera que no va a caerse de los cinco primeros puestos como los rusos, suecos e italianos; habría una lista de espera para representar a España en el concurso que ríete tú de las colas del INEM. ¡En fin… la pena!

Volviendo al tema, que me pongo a pensar en “Prietordás” y sus resultados anuales y me voy por los cerros de Úbeda. Me hago una pregunta que os traslado: ¿Era tan difícil hacer el anuncio de Blas Cantó, que duró 5 minutos, el miércoles a las 22 horas de la noche en prime-time y junto antes de que empezara el programa estrella de la cadena, es decir, Masterchef? No soy publicista ni estadístico pero tampoco hay que ser Einstein para saber que si sueltas ese bombazo en ese momento vas como mínimo a triplicar la repercusión mediática y a generar más impactos en el público objetivo, o sea, los telespectadores… ¡Pues no! Un sábado, con la fresca, a la hora de la siesta, con un tiempo que invita a estar en la calle o pasando el día en el campo… ¿Eso es pensar bien en cómo promocionar Eurovision y a nuestro futuro representante? La respuesta es NO y polígrafo de Conchita (la de Sábado Deluxe, no la Wurst) dice que digo la verdad.

Pero claro… había que hacerlo rápido para que no se filtrara que Blas Cantó acababa de firmar… ah nooo… que resulta que había eurofans, y yo no soy uno de ellos, que ya lo sabían 4 o 5 días antes. ¡Y curiosamente no se había filtrado! Con lo cual no me vale la excusa de que había que hacerlo deprisa y corriendo por la filtración y por eso se hizo el sábado a esa hora… Pero bueno, me quedo con el consuelo de que cuanto antes, mejor. Así dejamos de penar con la vuelta de Ruth Lorenzo, el retorno anual de Diana Navarro y el relanzamiento de la carrera de David Bustamante…

Contábamos con muy buenas opciones en nuestro país para dejarnos muy bien en los Países Bajos pero ninguna factible. Rosalía dejándose amar por el mundo entero en general y la Billboard en particular. Diana Navarro intentando copiarla y pidiendo el perdón por estar perdiendo su esencia. Melody, la amante de la luna, sin los Vivancos pero llena de raza. Pablo Alborán en su mundo, es decir, Saturno. Al igual que Pablo López que sigue en el recreo, jugando en el patio, y David Bisbal en silencio y sin cantar por bulerías… En fin que de los artistas que podían hacer un papelón en Róterdam la mejor opción masculina era Blas Cantó. Un ARTISTA en mayúsculas. Un cantante pro Eurovision, yo diría que incluso eurofan, que va a valorar la oportunidad, aprovecharla y disfrutarla. Un chico que lo había intentado ya dos veces pero no era su momento tal y como le pasa a los grandes como Måns y Jamala. Muy solvente en directo. Trabajador y disciplinado, luchador y tenaz, con criterio y que sabe lo que quiere. Un intérprete que está de moda y arrastra mucho público, sobre todo joven, que es la savia nueva de la que se tiene que alimentar Eurovision para perdurar por los siglos de los siglos. Amén. Además no conozco a nadie que no le guste el muchacho. Todo el mundo que lo nombra es para decir que es un cantante divino, un niño especial que tiene ángel, carismático y exquisito. Siempre sabe qué responder y cómo hacerlo porque es educado, elegante y sabe estar. Un líder declarado que ya lo demostraba en el quinteto Auryn y que ha sido el único capaz de tener una sólida carrera en solitario.

Ya adoraba a Blas; pero me conquistó más si cabe en los cinco minutos en los que intervino en el apéndice del informativo. Tranquilo y sereno dijo lo justo y necesario. La mirada es el espejo del alma y al niño los ojos le brillaban de una forma especial, tal y como le sucede a las personas que están viviendo un sueño. No se puede negar que por fin va a hacer realidad una de sus máximas ilusiones. ¡Y eso se ve! No me puedo creer que haya gente tan retorcida que piense que va a Eurovision obligado por Warner y que no tiene ninguna gana… ¿Estamos locos? ¿Acaso la mirada de Blas es la de Raquel del Rosario de la Aurora o la de Amaia “AcabaréCantandoEnGaritos” Romero? En fin… como diría Serafín Zubiri entre broma y broma: “No hay más ciego que el que no quiere ver”.

Una vez dicho todo esto y quedando siete meses por delante hasta el 16M. Aquí lo que importa es la canción. En los meses previos al anuncio del sistema de elección siempre se dialoga sobre lo mismo: ¿Mejor elegir en base a la canción? ¿Mejor elegir un artista a dedo y luego ya saldrá la canción? ¿Mejor un combo canción-cantante ya cerrado? Pues es difícil porque todas y cada una de ellas funcionan y fracasan en el festival a partes iguales… No todo es tan básico… ya que es elevadísimo el número de variables que intervienen a la hora de que una representación consiga alzarse con el micrófono de cristal. No me voy a poner a enumerarlas ahora porque me iría del tema y creo que todos las conocemos… Pero os diré que me parece muy bien que en esta ocasión el método de elección de “Prietordás” haya sido así. Un cantante actual, de moda, que mueve mucha gente y generará muchísima expectación. Un artista que tiene ya varios hits en el mercado que son temazos radio fórmula. Un músico que seguramente ya ha presentado en RTVE algunas de esas 30 canciones que tiene compuestas en un cajón a falta de las que va a seguir creando con los talleres de composición que va a hacer próximamente. Es obvio que tiene opciones para parar un tren, y más que le habrán salido después de saberse que será él quien vaya a Róterdam puesto que los compositores se habrán interesado en intentar colarle alguna canción para que se lo piense… Así que yo tengo el pálpito de que va a presentar una gran canción…

Solo espero que sea tan increíble como “El no soy yo”. Toda una masterpiece que cuando la oí el día en que se publicó, pensé: Nunca tendré la suerte de escuchar una canción así por España en el ESC. Este tema nos haría luchar por la victoria. Pues parece ser que ahora ha llegado el momento. Aunque miedo me da al ver las declaraciones de “Prietordás” diciendo que quieren innovar con el estilo musical de la canción… ¡Ay madre! Que sí, que Blas es muy versátil… musicalmente hablando… que aprovecho para recordaros que cada uno vive su intimidad y sus cosas como le da la gana. Nadie tiene el derecho de contar cosas privadas de los demás ni la potestad para obligar a nadie a decir lo que quiera callarse. Y que Blas va a Róterdam a hacer su trabajo, que no es otro que cantar, no a sentarse en Sábado Deluxe a vender su intimidad. Sino fijaros en el top 3 de este último año y sus condiciones sexuales: Duncan, Mahmood y Lazarev… ¿Obtuvieron el resultado por ser grandes intérpretes con grandes canciones o por vender con quién se acuestan o se dejan de acostar? Curiosamente, y según se fue sabiendo durante la pretemporada eurovisiva, los tres tienen una vida bastante ambigua y ni confirman ni desmienten, sino todo lo contrario…

¡Veis, ya se me fue el hilo! Decía que Blas es un intérprete muy versátil y puede cantar diferentes estilos, pero ojito con hacerle experimentos de la NASA que desvirtúen su esencia en primer lugar y hagan que no se sienta cómodo encima del escenario de Ahoy en segundo. Blas es un gran baladista. Le pegan las letras con mensaje profundo al estilo Arcade, y no la poesía de pachanga barata como She got me. ¡Qué a mí me encantan las dos! Pero a él le va lo que le va… Ah, y otra cosa, ojito con intentar hacer un Duncan Laurence y Arcade 2.0… Porque la delegación española es experta en ir a remolque y presentar al año siguiente lo que funcionó en el anterior… ¡Y ahora es tarde, señora! Pero claro, no es demasiado acertado presentar a un chico en los Países Bajos tras un top 5 solo de hombres de todos los estilos, tipos y colores en Tel Aviv. Hecho que nunca se había producido en la historia del festival. Así que supongo que este año ganaráuna mujer, y si es un poquito pelandrusca para rebajar el drama del “Loving you is a losing game” mejor que mejor…

Mis conclusiones sobre todo esto son varias:

  1. Tenemos un representante que va a ser una maravilla y que nos llena de orgullo cuando lo nombramos ante los descreídos y los haters del festival.
  2. RTVE está trabajando como siempre habíamos pedido que lo hiciera… Con tiempo, interés, ganas, preocupación… ¡Haciéndolo así los resultados llegarán tarde o temprano!
  3. Dejemos que la cadena pública y el artista trabajen con calma, sin presión. Guardémonos la lupa y el látigo, ya que con ambas herramientas solo impedimos que las cosas fluyan con normalidad.
  4. Confiemos en que la canción va a estar a la altura del producto que se está confeccionando de cara a mayo. Blas no puede presentarse con cualquier cosa porque sabe lo mucho que se juega estando en el momento que se encuentra de su carrera artística.
  5. Reservad energía y eurodramatismo para la puesta en escena, el estilismo y demás detalles que vendrán tras la presentación de la canción… Keep calmqueridos, respetemos y tengamos en cuenta que Blas no es nosotros. Él es el que es. Él no soy yo, ni tú eres él, ni nadie es otro más que sí mismo, y nuestro representante es Blas Cantó.

Dicho esto, me despido no sin antes recordaros que “Eurovision es música y la música es para disfrutar. Así que disfrutemos de Eurovision” y del excelente representante que nos ha concedido el destino, el azar, Warner, Televisión Española y “Prietordás”.

Eurobesos para todos.

P.D: Sé que aún os debo mi crónica de la Gran Final de Eurovision 2019 y sus resultados. No os preocupéis que en la próxima columna llegará ahora que por fin he dejado reposar todo durante meses y puedo opinar con más claridad sobre todo. Ahora, en frío que es como se deben de hacer las cosas para que salgan bien, todo se analiza mejor.

  • Firmado: Juan Manuel Jiménez Díaz
  • Twitter: @JuanmaJiDi
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*Todas las afirmaciones e ideas expresadas en este artículo de opinión pertenecen única y exclusivamente a su autor, y son totalmente ajenas a la Asociación OGAE Spain.

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