LA COLUMNA DE LA PAKA: «BIG ARCADE»

¡Hola queridos eurolectores!

Todavía no sé si he sobrevivido a la Semana Santa, y lo que es más importante, a la Preparty española. Estoy agotada emocionalmente y no puedo pararme a descansar porque aún seguimos caminando hacia Tel-Aviv. El fin de semana fue una fantasía gracias a los organizadores de Eurovision Spain, amigos íntimos míos en su mayoría, a los que felicito públicamente desde mi rincón porque se han dejado la vida en preparar la #PrepartyES19. Una fiesta que da la vida a cualquiera y es que no solo ha resucitado Jesucristo nuestro señor este “finde” sino que también lo hemos hecho los eurofans españoles con la comunión musical que hemos celebrado. Ya sabéis: “Al mal tiempo, buena cara.” Y como nosotros somos de cumplir refranes, hemos reído y sonreído sin parar para plantar cara a la lluvia que nos ha martirizado.

Cualquiera tiene hoy cuerpo para ponerse a escribir después de intentar imitar a Maruvja en La Riviera entre putivuelta y putivuelta… ¡Sí, ya sé, sino la nombro no estoy agusto! Pero es que mi ucraniana amante de las preguntas incómodas da mucho juego, queridos… Y tras ver a Betty Missiego emocionada pidiendo que no la olvidemos nunca, observar la maravillosa barriga de Serhat emulando a Sakis Rouvas en carnavales y sufrir con la armenia atacada porque no le iba el sonotone; creo que cualquier cosa que escriba puede ser digna de ser expuesta en el Museo de Arte Moderno de Jerusalén, sí ese que tiene forma de cenicero de alto diseño. Vamos, que hoy me va a quedar un cuadro abstracto maravilloso. Así que me pongo manos a la obra que tengo más plancha que la que le esperaba a la doncella de la croata de 2016 con tanto papel albal.

Eurovisión es un juego, o así se lo toman algunos… Al menos una inmensa mayoría de la audiencia y gran parte de los artistas, pero curiosamente los ganadores no suelen ir a participar sino que van a competir para vencer a sus contrincantes. Esto hace que lo que comúnmente vemos como una celebración musical para unir a los pueblos y culturas de Europa y parte de extranjero, especialmente Australia, deje de serlo para convertirse en un gran juego recreativo (Big Arcade) en el que tan solo uno gana. Desde el segundo hacia abajo todos palman y les aparece en la pantalla final: GAME OVER / INSERT COIN.

Pues bien, nuestro amigo, el caprichoso azar al que cada semana cito ha querido de caigan en la misma mitad de la misma semifinal las dos canciones favoritas a alzarse con el triunfo: Países Bajos y Rusia. Ambas se entremezclan con dark horses como Albania o Macedonia, maravillosas pachangas del gusto eurofan como Noruega, Malta y Azerbaiyán, y un par de temas que lo tienen básicamente imposible como son los de Croacia y Lituania. Todos estos países, a su vez, coinciden en la misma gala con Suiza y Suecia que ya fueron nombradas y analizadas en la entrega anterior. Y es que de las nueve canciones que analizaré hoy, seguramente ocho pasen a la gran final del sábado si todo va como debería de ir…¡Vamos al asunto!

¡Me quita la vida! Sufro con esta candidatura que me apasiona por su melodía y la calidad vocal del joven Roko y a la vez me estresa con tantos errores creativos que radican en clichés eurovisivos que parecen entusiasmarle a los croatas. Me pregunto por qué este país tiene tan mal gusto estético y se han quedado anclado en la Eurovisión de las circas… Ellos que nos dieron grandes temas para la historia a finales de los 90’s y principio de los 00’s. ¡Por favor, necesito una respuesta que me haga comprender semejante incongruencia!

En la manufactura de la canción se ven claramente las influencias de Jacques Houdek, fiel amante de lo pretencioso y del barroquismo in crescendo para sacar el máximo posible del intérprete. Tanto es así que Roko, que cuenta con una de las mejores voces de la edición, abusa de su poder vocal y suena chillado durante los tres minutos hasta llegar a ser agotador. ¡Panayi, le llaman en recepción! Acuda al mostrador de la primera planta para dar unas clases de dinámicas vocales en las que se le explique a adolescente de Split que se puede interpretar con volúmenes, intensidades y que no es necesario gritar todo el rato para demostrar la valía que se posee…

¿Las alas? Deberían de habérselas cortado al “lumbreras” que se le ocurrió ir a lo fácil y plantarle al niño croata el disfraz de Ícaro para sobre explicar al televidente que la canción habla del amor de los seres humanos que nos convierten en ángeles de Dios colmados de sueños. Y ya de paso, también que se las hubieran cortado a Houdek para no cargarse este bonito tema con su mezcla de serbocroata e inglés, en la que el idioma anglosajón es absolutamente innecesario. Heroj, que es el título de la canción en su versión original, suena mucho mejor al ser cantada por completo así. ¿No se dan cuenta de qué no es necesario cantar en inglés para llegar al corazón del espectador? Tiene delito que Houdek no lo sepa viviendo en primera persona y delante de sus narices como Salvador Sobral levantó el micrófono de cristal mientras él se comía el catering de toda la delegación croata en la green room… Por todo esto Croacia de nuevo se quedará eliminada en la semifinal. ¡Y con razón! Deberían marcharse a buscar el buen gusto que perdieron y regresar cuando lo encuentren.

Porcentaje de opciones de clasificación:25%

¡Malta es lista! Ella es chiquitita pero muy avispada. Siempre ha sido la lista de la familia y ha dado el do de pecho cuando nadie se lo esperaba. Ella observa agazapada. Se mimetiza en el hábitat eurovisivo como un camaleón, cambiando su piel para no destacar; y mientras observa cómo actúan sus mayores para aprender la mecánica y luego saber ejecutar lo mismo en el momento clave. ¡¿¡Pensaréis que no me he tomado la pastilla azul!?! Pero sé muy bien lo que me digo. Así que os lo voy a explicar… Malta ha cogido un talent show de éxito como formato para su preselección, el cual ha ganado una niña con carisma y que canta de lujo. A esa joven benjamina le han hecho un traje a medida con una canción comprada a la familia de “los Sinfonis” (Symphonix) que suena a la actual Camila Cabello con su Havana. Symphonix les ha regalado previo pago de jurdeles un tema que se pega como una lapa, muy colorido y vivo, en definitiva opuesto a lo que el equipo de compositores siempre hace, que es oscuro casi negro, cosa que por un lado le viene de perlas a la isla mediterránea en un año que tiene esa tónica sombría y que por otro lado perjudica considerablemente a la explosión de colores de España. A Michela, la niña maltesa, le han preparado estilismos que le hacen parecer más adulta, le han diseñado un videoclip de matrícula de honor con animales y decorados magníficos. También han puesto a sus pies a Ambra Succi, diseñadora de la puesta en escena de Euphoria y Loreen y a la compañía ucraniana que diseño el multimedia de Jamala y 1944. Y como colofón final le han prohibido asistir a todas las preparties europeas tal y como hizo Eleni Foureira el año pasado, o Loreen, Jamala, Sobral… es más, tal y como está haciendo Sergey Lazarev este año. Eso es un claro ejemplo de que no quieren dar ni una pista de nada lo que vaya a ocurrir sobre el escenario del Tel-Aviv. Saben que Eurovisión no se gana yendo a las fiestas previas que se celebran por Europa, sino dando el golpe sobre la mesa cuando se pisa el escenario durante el primer ensayo individual. Pero me da mucha pena que esta niña se esté perdiendo las vivencias y la experiencia que da todo este proceso que es muy enriquecedor y que luego se recuerda toda la vida… Claro que aquí no valen los sentimientos, sino la disciplina y la concentración como en todos los deportes de élite.

Malta va a por todas y nos lo va a hacer pasar mal a España porque una de las dos rozará el top 5. Todo dependerá de nuevo del azar a la hora de sacar el papel con la mitad en la que les tocará actuar y en el puesto que otorgue luego la UER. Si Malta sale en la primera mitad y nosotros en la segunda; ¡genial! Si fuera al revés estamos jorobados…

Porcentaje de opciones de clasificación:95%

¿Por qué no está aquí Monica con su Criminal o Light on? ¡Menuda injusticia que no ganara esa muchacha con los dos temazos que tenía entre manos! Pero esto tiene que tener un lado poético en el que haya justicia divina y Jurijus quede eliminadísimo en la semifinal con su canción de relleno que suena a cara C de un disco de cualquier artista pop de segunda regional. Estoy tan convencido de que así será por varios motivos que paso a explicaros: Además de contar con una canción mediocre y prescindible, su puesta en escena es sosa y simple. Tan solo destaca lo guapo y alto que es, porque cantar lo que se dice cantar… tampoco es que el muchacho tenga grandes dotes. Si me dijeras que la puesta en escena va a mostrar superposiciones digitales de leones corriendo con él durante el estribillo, algo similar a lo que hizo el bielorruso de 2016, pues todavía podría contar con alguna posibilidad de clasificación gracias a esos votantes que se dejan sorprender por un buen circo… ¡Pero no creo que sea el caso! Y por si todo esto fuera poco, al pobre Jurijus le ha tocado en gracia actuar en esta mitad repleta de temazos que desahucian más su canción y dejan en evidencia que su nivel de calidad no llega a la media del año ni por asomo. Así que pasemos al siguiente porque Lituania este año está vista para sentencia: El acusado es declarado culpable.

Porcentaje de opciones de clasificación:10%

Bueno, ¡pues ya está aquí! Llego el momento de hablar del gran retorno del año. Nuestro eurovisivo Sergey que prometió volver para resarcirse del “jamalazo” y lo ha hecho invitado por la televisión rusa, que también quiere resarcirse de su “samoylovazo”. Ya os lo dije hace un año. Rusia no va a permitir que se le ningunee en Eurovisión… ¡A ella! A la gran madre Rusia. Ni de broma… Ellos que se piensan que son la mayor potencia mundial del planeta aunque no lo sean… Así que Putin ya habrá descolgado todos los teléfonos rojos necesarios para que sus deseos sean órdenes y San Petersburgo abra sus puertas a los pocos eurofans que quieran y se atrevan a ir.

Aunque llevo un año diciendo que Rusia ganará, y sigo creyendo mucho en sus posibilidades, cada vez no veo menos claro porque tengo la sensación de que la cosa va a estar muy repartida entre varios países tal y como sucedió en las ediciones de 1998 o 1981, en las que varios países llegaron a la votación final con opciones de ganar. Veremos si el delicado Duncan, el atractivo Luca y el amoroso John se lo permiten…

Lazarev se presenta de nuevo con una canción opuesta a “YATOO” (You are the only one). Sin duda épica y con una instrumentación sublime grabada por la sinfónica de Moscú que cuenta con partes instrumentales en las que suponemos que van a pasar muchas cosas… Es desde luego la banda sonora de la edición. El tema suena a la típica masterpiece que se escucha durante los títulos de crédito de una película de millones de dólares que ha dado el taquillazo y tiene quince nominaciones a los Oscars. La letra es poesía pura. En ella se habla de las lágrimas que gritan cuando cuesta que salgan, es decir, de esa dificultad que algunos sufrimos y que hace que no consigamos llorar con facilidad, tragándonos así ese dolor y haciéndonos daño por dentro al no poder liberar tensión mediante el alivio del llanto desconsolado. De hecho, durante fotogramas del videoclip se ve al ruso con los ojos llorosos pero conteniendo las lágrimas. Y ojito, porque como consiga reproducir ese sentimiento de contención lagrimal durante los tres minutos para terminar llorando al final, va a dejar a todo el mundo noqueado. Debido al maldito machismo, del que hablaremos un poco más adelante, ver a Elina Borg, la estonia de 2015, llorando es algo común, que no impacta tanto por la desgraciada cruz que tiene la mujer de ser el sexo débil… porque llorar es de débiles para muchos neandertales de la sociedad… pero ver a un hombre emocionarse y llorar durante una actuación no es demasiado habitual. Incluso puedo afirmaros que no me viene a la memoria ahora mismo ninguna actuación de Eurovisión en la que un hombre llore, sin contar los reprises obviamente, porque allí tenemos el ejemplo de Johnny Logan en 1987, que es quizá el más destacable.

Admiro tanto al equipo que está detrás de la propuesta rusa. De verdad, son tan inteligentes y tienen tan estudiado el festival y su historia que solo puedo quitarme el sombrero ante ellos porque saben muy bien diseñar un producto y cerrarlo al 100% con todas sus aristas pulidas. Hasta el punto de que cuando se lo muestran al espectador está más que analizado y medido al milímetro… Se rumorea que va a salir él solo en el escenario, imagino que para centrar toda la atención en él y ganar fuerza escénica, y que el coro estará escondido como de costumbre. También se ha dicho que ha probado a cantar la canción en varios tonos y que la está testando en sus conciertos. Y también sabemos que su actuación tendrá proyecciones digitales en 4D… ¡Qué no sé muy bien que significa eso pero suena de lujo! Así que me espero un espectáculo visual de matrícula de honor, que acompañe al gran directo que se va a marcar el señor, y que haga justicia a la gran canción que tiene entre manos.

¿Llorará Sergey durante su actuación? ¿Llorará de alegría al levantar el micrófono de cristal tres años después de perderlo in extremis? ¿Llorará de pena ya que por segunda vez no ha sido llamado por el destino para dejar su nombre inscrito en letras de oro en el listado de ganadores? Dependerá como siempre del jurado y el televoto… El segundo lo tiene ganado aunque sea por la mínima, pero veremos si los “expertos” musicales de Europa consideran lo mismo… A pesar de todo el “Juego de Tronos” está servido y veremos dos finales en un mismo fin de semana, ración por partida doble ya que el sábado es la Eurovisión y el lunes de madrugada tendremos disponible el capítulo final de la serie para superar la resaca eurovisiva del día después.

Porcentaje de opciones de clasificación:100%

Y después de uno de los favoritos del año llega la divertidísima, loca y super profesional Jonida Maliqi que cuenta con el mejor directo femenino del año y con una voz poderosa que suena a estudio en directo. Ella nos trae la canción étnica del año, al menos para mí. Así que cuenta con muchísimas papeletas para dar el campanazo y marcarse un top contra pronóstico tal y como le pasó a Rona Nishliu en 2012, y también en un año en que había mucho nivel y grandes favoritas.

¡Cómo canta la Diva albanesa! Y es que este país es la cuna eurovisiva de las grandes voces por excelencia. Con su clásico y trabajado «Festival i Kenges» los albaneses consiguen separar el grano de la paja para acabar ganando las mejores voces del pequeño país balcánico. Sino tirad de memoria y hacer la lista de representantes de Albania en el festival… ¿Algún directo mediocre? ¡No, todos de cum laude!

Me muero por ver el pedazo de vestido que lucirá la Maliqi en Tel-Aviv tras haber visto sus modelazos del Kenges y las indumentarias que se ha puesto para las fiestas europeas, copiando a Rosalía en Londres con su mono combinación de Versace y Burberry, y haciendo un guiño a nuestra España del alma con los lunares y la flor en el recogido. ¡Brava Jonida! Que es una auténtica fashion victim, confirmado por ella.

Espero que jueguen con el nido del clip como recurso artístico que significa el hogar. No olvidemos que la canción es un canto a los emigrantes y al regreso a casa como punto de retorno y origen. Y espero que ella luzca tan poderosa como en el video, que parece Gea, la diosa griega de la tierra. ¡Tengo clarísimo el pase a la final de este país y que dará guerra en la final! No puede ni debería ser de otro modo…

Porcentaje de opciones de clasificación:95%

¡Ay!… Se va a liar… ¡Como todos los años! Va a ser el batacazo eurofan del año como pasa siempre… ¡No aprendemos los amantes del Festival de Eurovisión! Y es que tiene todos los ingredientes para caerse con todo el equipo… Veamos… Pop fácil con cantantes mediocres aunque solventes. Una letra que no dice tanto como pretende decir. Una puesta en escena engordada para el MGP pero que quedará desangelada en Israel. Un aire al grupo danés Aqua pero trasladado a dos décadas después. Un señor sámi que por un lado da el toque folk al conjunto pero por otro lado rompe todo el halo de la canción… Siento decirlo, pero es un refrito de cosas dispares de esos que enloquecen a los seguidores del festival pero que el público general no compra. Pasarán a la final por la mínima, sobre todo porque en las semifinales votamos los eurofans, pero en la final será harina de otro costal y no les salva nadie del bottom 5.

Veamos… ¿Qué ejemplos tenemos de batacazos de favoritas eurofans desde que nació la semifinal? Bélgica en 2004, Islandia y Bielorrusia en 2005, Bélgica y Estonia en 2006, Suiza y Chipre en 2007, Suiza en la semifinal y Suecia en la final de 2008, Suecia y España en la final de 2009, Eslovaquia y Suecia 2010, Noruega e Israel en las semifinales y Estonia, Reino Unido y Francia en la final de 2011, Chipre y Noruega en la final de 2012, Israel y San Marino en 2013… continúo… Bélgica e Israel en 2014, Malta en la semifinal y España en la final en 2015, Islandia y Noruega en 2016, Finlandia y Estonia en 2017, Bélgica y Grecia en la semifinal y sobre todo Finlandia en la final de 2018. Y es que Keiino tiene pinta de hacerse un “SaaraAalto” de los grandes y más estando en la segunda semifinal y en la segunda mitad… ¡Veremos lo qué pasa pero mi vaticinio ahí queda!

Porcentaje de opciones de clasificación:75%

¡El favorito del año!… ¡Y con razón! Aunque yo me siento muy mal conmigo mismo porque tardé 5 o 6 días en darme cuenta de lo absolutamente maravillosa que es esta propuesta que a día de hoy es mi favorita, aunque a ratos se pelea por el primer puesto con Rusia… Imagino que Arcade no era lo que me esperaba en un principio, encima con el hype que tenía de haber escuchado Suiza unas horas antes que entra solita y sin vaselina. Además vivía ese jueves esperando con ansia el sábado para que se celebrara la final del Melodifestivalen y ver ganar a John Lundvik. Y sumándole a todo lo anterior que no me daba la vida aguardando a que se publicara de una vez el tema de Rusia. Por todas estas cosas Países Bajos me pasó inadvertida… Así pues, entono el mea culpa, como cantaría Catarina Pereira.

No es de extrañar que los Países Bajos sean por primera vez en muchos años el país candidato al triunfo ya que la balada que nos ofrecen tiene una armonía potente, un dulce piano abre la melodía adornada por un suave coro onírico, dicha melodía que sufre un cambio de ritmo en el pre estribillo, en el cual entra un punteo de guitarra eléctrica y el bajo para dar un sonido actual rompiendo el clasicismo inicial. Bien hilado llega el breve pero intenso estribillo con un golpe de percusión que aumenta la modernidad de la obra y transforma el tema en una powerballad. Y tras esos breves segundos con los que se cantan dos “oh oh, oh oh” y una frase (quizá el estribillo más corto de la historia del festival) vuelve la estrofa que suena como el primer pre estribillo. Tras ello dos estribillos más que finalizan en parón en el que entran las cuerdas para el puente. Tras éste un estribillo con solo percusión que da el punto roquero al asunto y un estribillo más que termina con el piano y el coro que citaba al principio. Vamos, toda una obra maestra de la radiofórmula mainstream que vivimos hoy en día y que podría ser primer single de cualquier artista norteamericano o europeo de primera línea.

Adorna el tema un videoclip de mágica manufactura en el que atrae el artístico desnudo del bello neerlandés. Con una fotografía cinemática sobresaliente en tres minutos se cuenta lo que es la vida desde que la oscuridad da paso a la luz, desde que uno es un feto flotando en el vientre materno, protegido de los duros golpes que da el ir viviendo y creciendo (1º estrofa).Pasando por los primeros pasos y el aprendizaje inicial como hace uno cuando comienza a caminar, y nadar y vadear las aguas (1º pre estribillo y estribillo).Tomando conciencia de lo que se avecina, mirándose uno mismo como Duncan se mira las manos, conociendo lo que es vivir y sufrir (2º estrofa).Relacionándose con el resto de personas que hacen que vivamos los momentos más felices pero también los más dolorosos (2º estribillo). Y ese es el momento en el que uno sale a la superficie, crece y se enfrenta al mundo. Le golpea el viento, recibe la luz y observa el horizonte (puente). Vive la vida plenamente y acompañado. Ya sabe nadar y no tiene miedo a nada pero llora porque ha aprendido lo que es el dolor (estribillo final). Para finalizar solo, muriendo, volviendo a la oscuridad, y es que al final; el final es el origen. El punto de partida al que todos volvemos. El lugar de dónde venimos y adónde vamos.¡Menudo comentario de texto, o de video, o de lo que sea! Jajaja Ahora bien, explicado el concepto os digo, si la delegación holandesa sabe llevarlo al escenario del Tel-Aviv y consigue recrear la magia del videoclip ya hay país ganador por goleada. Porque esta candidatura tiene un regusto emocional que se asemeja a la de Portugal 2017. Así que puede que toque el corazón de todos y cada uno de los telespectadores como pasó con Amar pelos dois y Mr. Sobrado.

Existe además otra baza que juega a favor del triunfo neerlandés. El solvente directo de Duncan Laurence que canta con un gusto exquisito, solo apto para paladares muy finos. Firme en su afinación y siempre manteniendo el equilibrio entre la delgada línea roja que separa la delicadeza y la fuerza. Combina ambas con maestría. ¿Cómo os diría?¡Es tan delicado que transmite fuerza! O mejor aún si cabe: ¡Es tan fuerte que no tiene miedo a mostrar debilidad! No sé explicarlo mejor queridos, y mira que yo siempre tengo palabras para todo…

En fin… The Netherlands Winner! Que después de 44 años les va tocando y estoy seguro de que montarían uno de los mejores festivales de la historia. Para eso el público holandés en general es el más eurofan de toda Europa.

Porcentaje de opciones de clasificación:100%

Y de la delicadeza pasamos a la fuerza de la mano de la ex eurovisiva Tamara que ya mereció pasar a la final en 2008 con su pachanga, pero que quedó eliminada en la semifinal aun siendo 10ª porque las normas de aquel año clasificaban en décima plaza al más votado del jurado. En esa ocasión fue Suecia con Hero y nuestra alien “Chochotte” Perrelli.

La televisión macedonia debe de estar harta de quedarse en las rondas de clasificación y es que llevan sin lograr la final desde 2012 con Kaliopi. Así que este año han ido a lo seguro con el baladón femenino de la edición. Un tema dedicado al empoderamiento de la mujer y es que por lo visto he leído que Macedonia del Norte es uno de los países más machistas del mundo occidental… No me extraña que Tamara, acompañada en el videoclip y en el coro de Eurovisión de su hermana Tijana (2014), se haya atrevido a presentar un tema de semejante enjundia, con un mensaje tan claro y directo. Levantando la voz para gritar que las mujeres han de estar orgullosas de lo que son porque no son menos que el hombre. ¡Qué maravilla de mensaje! Solo por eso merecería un top 5 a la de ya.

Creo que es el dark horse del año junto con Albania, en el sentido de ser países que están mal posicionados en las casas de apuestas y pueden dar la sorpresa… Además es que escenográficamente no necesita nada, tan solo la sobriedad y elegancia de una puesta en escena en la que Tamara transmita el mensaje que cuenta con su voz, su mirada y sus gestos. Así que sin ser necesaria la puesta en escena, que es el talón de Aquiles de los macedonios, lo tienen fácil para no equivocarse y llegar lejos… Los europeos televotantes y el jurado van a apoyar firmemente esta candidatura, lo sé, tal y como hicieron con Netta el año pasado, porque es un tema que está en auge y que necesita mucha visibilidad y seguir haciendo hincapié en el. La diferencia es que la israelí lo vendió desde un lado más cañero y transgresor y la macedonia lo hará desde la dureza y la sobriedad; pero ambas son caras del mismo prisma de la desigualdad machista. ¡Ojalá y consiga el resultado que merece!

Porcentaje de opciones de clasificación:90%

Y cerramos las semifinales con el empotrador del año. Nuestro deseado Chingiz al que deberíamos llamar más bien “Chingón” porque es lo que nos pide el cuerpo cada vez que lo vemos lucir… Azerbaiyán tiene todas las papeletas para pasar a la final sin demasiada complicación con una canción pop actual que tiene toques exóticos con la guitarra y demás. Seguramente la puesta en escena será buena, como ellos acostumbran a dar el todo por el todo, y espero que vaya en la línea del videoclip, llena de colores y glitter.

Chingón no tiene una gran voz, aunque con ese cuerpo y esa cara tampoco la necesita, pero si es muy especial. Esperemos que su directo esté a la altura de lo que necesita para pasar a la final y para dejar hundida a la gritona armenia que abre la semifinal. Porque de pasar a la final y viendo los últimos tres años, tiene todas las papeletas para abrir la final tal y como hicieron Bélgica en 2016, Israel en 2017 y Ucrania en 2018.

Poco más se puede aportar al análisis de esta candidatura que está pasando desapercibida en general, aunque con más gloria que pena. Y es que este año Chingón y la Ictimai TV no se están prodigando por las fiestas europeas. Así que tendremos que esperar a su primer ensayo para ver que guardan entre manos…

Porcentaje de opciones de clasificación:80%

Y dicho esto, así queda el ranking total de la Semifinal 2 con sus opciones de clasificación según mi criterio personal:

100% PAÍSES BAJOS

100% RUSIA

100% SUIZA

100% SUECIA

95% MALTA

95% ALBANIA

90% DINAMARCA

90% MACEDONIA DEL NORTE

80% AZERBAIYÁN

75% NORUEGA

—————————–

55% ARMENIA

50% RUMANÍA

50% AUSTRIA

25% CROACIA

20% LETONIA

15% MOLDAVIA

10% LITUANIA

5% IRLANDA

La semana próxima os traeré el análisis del anfitrión y el big 5, con especial interés en la propuesta de España, sobre la que aún no me he pronunciado. Pero mientras tanto os recuerdo que “Eurovision es música y la música es para disfrutar. Así que disfrutemos de Eurovision”.

Eurobesos para todos.

Firmado: Juan Manuel Jiménez Díaz

Twitter: @JuanmaJiDi

Facebook: Juanma JD

Instagram: @juanmajd

COLUMNA DE LA PAKA (2019):

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