Ucrania y UER inician las negociaciones para Eurovisión 2023

Durante la jornada de hoy la televisión pública de Ucraniana UA:PBC y la UER se van a reunir  por primera vez tras la victoria de Ucrania en Turín 2022.

La propuesta de Kalush Orchestra consiguió llevarse el trofeo a Ucrania por tercera vez en la historia de Eurovisión, al conseguir el primer puesto con una puntuación de 631 puntos, 439 de ellos recibidos a través del público.

El entusiasmo por la victoria ha llegado al país, incluso al propio presidente ucraniano Volodímir Zelensky que ha declarado su intención de que el festival se celebre en el país, en concreto en la ciudad de Mariupol:

“Nuestro coraje impresiona al mundo, nuestra música conquista Europa. El año que viene, Ucrania será sede de Eurovisión por tercera vez en su historia. Y creo que no será la última» 

«Haremos todo para que un día los participantes e invitados del festival se celebre en la ucraniana Mariúpol»

La actual situación que se vive en Ucrania con la invasión por parte de Rusia, pone en serio peligro la celebración de un festival en un país, que aparte de disponer de las infraestructuras necesarias para celebrarlo, a día de hoy no podría asegurar la seguridad.  Un factor clave y muy valorado por parte de la UER. 

En la edición celebrada en Kiev durante el 2017, este tema ya se puso encima de la mesa e hizo tambalear por momentos la celebración del país, tal y como comentó Mykola Chernotytski , Presidente de la Junta de Suspilne en rueda de prensa:

“La seguridad es un factor importante, y la decisión final se tomará junto con la EBU. Serán negociaciones difíciles, estoy seguro. Sin embargo, me gustaría recordarles que incluso en 2017, cuando se llevó a cabo el festival en Kiev, hubo una discusión bastante grande.”

 

Otro factor clave a tener en cuenta sería la capacidad económica del país para desembolsar alrededor de unos 15 millones de euros, inversión económica básica y necesaria para desarrollar el festival.

Tan importante es este punto que la misma Chernotytski hizo referencia: 

“Si algo saliera mal de repente, otro país albergaría la competición con esos fondos. Por eso todo es mucho más complicado que una simple esperanza. Estoy convencido de que haremos todo lo posible para que Eurovisión se celebre en Ucrania.”

En este punto varios países son conscientes de la complicada situación a la que se enfrenta la organización y Ucrania, y se han mostrado interesados en celebrar el Festival en su país si no fuera posible hacerlo en Ucrania. 

La Alcaldesa de Estocolmo Anna König Jerlmyr  fue de las primeras en ofrecer su ciudad, días antes de celebrarse la final, tras reunirse con el embajador ucraniano en el país. Una decisión que en ese momento fue hecha de manera unilateral por parte de la política sin contar con el apoyo de la televisión pública sueca SVT.

Tras el ofrecimiento sueco, otros países mostraron su interés entre ellos RTVE. Así lo hizo público María Eizaguirre minutos después de finalizar la gala del sábado y conocer el 3er puesto conseguido por nuestro país:

 

“RTVE se ofrece para apoyar en todo, en esa organización a Ucrania, y en caso de lo que necesitaran (…) estaríamos dispuestos a albergar la próxima edición de Eurovisión”

Por otra parte el alcalde Lo Russo de Turín junto a la RAI, Reino Unido y la televisión pública polaca hicieron lo propio horas mas tarde.

El último país en ofrecerse en acoger el festival ha sido Paises Bajos a través de AVROTROS – NPO siempre y cuando “todos los paises colaboraran financieramente al desarrollo del festival en el país”, tal y como declaró el Director Marnix Kaart.

Si elegir la ciudad dónde albergar el Festival no suele ser una elección fácil, todo apunta a que este año el nivel de dificultad se ha multiplicado. 

Veremos en los próximos días si almenos se desvela uno de las cuestiones claves de la 67 edición del Festival: En Ucrania, ¿sí o no?.

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