Representó a Portugal en Eurovisión a finales del siglo XX. Una edición peculiar la de aquel 1999, en la que por primera vez el televoto tomaba partido en el Festival más longevo, popular y exitoso de la historia de la música y la televisión. Su 21º puesto obtenido no fue para nada perjudicial en su carrera, la cual está plagada de éxitos y condecoraciones. Para hablar del antes, el durante y el después de su paso por Eurovisión, tenemos en OGAE SPAIN a una de las voces principales de la música portuguesa de todos los tiempos: Rui Bandeira.

 

-Hola, Rui. Es un verdadero honor poder repasar contigo tu experiencia eurovisiva. Acudiste al Festival en una edición inolvidable, la de 1999. ¿Qué recuerdos guardas tú?

Fue una de las experiencias más agradables de toda mi carrera. Todo fue perfecto, empezando porque se celebraba en Jerusalén (ciudad que para mí es muy importante, en términos espirituales). Jamás podré explicar todo lo que Eurovisión me aportó en una sola semana. Lo único negativo fue mi posición en la clasificación. ¡Pero al menos me llevé los 12 puntos de Francia!

 

-Edurne, la representante española de este año, casualmente ha ocupado la misma posición que alcanzaste tú en 1999. ¿Cómo se encaja un resultado así? 

Es angustioso. Pero, más que el resultado, el proceso de la votación. Ver que otros países reciben muchos puntos y a ti no te cae prácticamente ninguno es muy duro. A mí me salvaron la vida los emigrantes portugueses que se encontraban en Francia y se dignaron a votar por mí, lo tengo clarísimo. Yo sólo obtuve esos 12 puntos y gracias a ellos me coloqué en el 21º de 23… De no ser así, hubiese quedado en último lugar. Pero, bueno, yo lo superé fácilmente. Acostumbro a decir que no quedé 21º, sino 3º (empezando por el final, claro está).

-Y la victoria fue a parar a Suecia con Charlotte Nilsson y su «Take Me To Your Heaven». ¿Te pareció justo?

¡Justísimo! Ganó una gran canción, que me recordaba mucho al «Waterloo» de ABBA. Me encantó. Y me sentí privilegiado de que me tocara salir a cantar inmediatamente después de Suecia, que acabó ganando esa edición.

-¡Qué curioso! Este año precisamente también ha ganado Suecia. ¿Has escuchado «Heroes», de Mans Zelmerlow?

Sí, y me gusta mucho ese tema. Suecia es un país experto en fabricar buena música.

-Rui, ¿y qué nos cuentas acerca de Leonor Andrade, la representante portuguesa de 2015? ¿Qué opinión tienes acerca de su canción «Ha Um Mar Que Nos Separa» y su descalificación en semifinales?

A mí, personalmente, es una canción que me gusta bastante. Leonor la canta muy bien. Lástima que no la cantase en inglés. Los portugueses ya deberíamos empezar a llevar canciones en inglés a Eurovisión. Va a ser la única forma de que se nos entienda. Pero, conociendo a mi país, va a ser difícil que eso llegue a pasar… Y, por ende, será difícil que ganemos Eurovisión algún día.

-De eso quería hablarte. Más de 50 años participando en Eurovisión y ni una sola victoria. ¿Cuál es el problema de Portugal?

La RTP. Nuestra emisora nacional debería invertir más en promoción. Nuestros artistas y representantes mercen ser conocidos en el extranjero antes de acudir al Festival. La promoción es fundamental. Y hay que cantar en inglés, lo repito. Sin estas cosas, no van a votarnos jamás y mucho menos nos alzaremos con la victoria.

-Rui, ¿y no se te ha pasado por la cabeza presentarte de nuevo como candidato a Eurovisión?

En este momento ya no. Quizás algún día me lo proponga como autor. Como cantante ya lo experimenté y ahora mismo no estoy para volver a hacerlo. Tengo otros proyectos que serían incompatibles.

-Cuéntanos esos proyectos. ¿Qué haces actualmente?

Pues acabo de lanzar mi 15º disco, después de 16 años de carrera. Y estaré de gira por todas las capitales portuguesas hasta finales de septiembre.

 

-Muchas gracias por tu atención, Rui. Queremos terminar la entrevista con un saludo tuyo. ¿Qué les dirías a los eurofans españoles y miembros de OGAE SPAIN que están ahora leyendo todo esto?

Les mando un saludo muy especial. Muchos besos y abrazos, amigos. Gracias por vuestro cariño.

 

 

 

 

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