ALEJANDRO ABAD

Alejandro-Abad

 

En la música de habla hispana, él es uno de los artistas, compositores y productores más influyentes en la actualidad. Se ha ganado a pulso un nombre de oro en el mundo de la canción. Alejandro Abad, representante de España en Eurovisión 1994 y autor en 2001, ha hecho un alto en sus dispares y exitosas funciones para recordar con nosotros su paso por el Festival más importante y longevo que existe y contarnos curiosidades de su trayectoria artística. ¡Hemos tenido el honor de hablar con el MAESTRO!

 

-Hola, Alejandro. Estamos encantados de contar contigo para nuestra web. ¿Qué recuerdos guardas de tu paso por Eurovisión como intérprete en 1994?

Y  yo estoy  muy FELIZ de poder colaborar con vosotros y agradecido de que contéis conmigo para hablaros de una de mis pasiones: la música. Sin duda, sois un referente en todo lo que respecta al EUROVISION SONG CONTEST en España. Gracias por vuestra magnífica labor . ¡Felicidades!

Haber participado en EUROVISIÓN en dos ocasiones, Dublín 1994 (intérprete) y Copenhague 2001 (autor), además de llenarme de satisfacción, ha aportado a mi vida profesional y personal unas de las experiencias más bonitas e intensas que he vivido durante toda mi carrera. Es un evento extraordinario en el que se aprende muchísimo de infinidad de detalles y de todos los enormes profesionales que ahí se reúnen. Soy un seguidor de los Festivales desde niño. Primero con el Festival de Viña del Mar en Chile, después de la OTI en América y Eurovisión en Europa. El día en que lo llevaban a cabo o, mejor dicho, la semana en la que sabía que lo organizaban, era una semana de fiesta para mí. Me sentaba frente al televisor y no me levantaba ni para ir al lavabo. ¡Soy un auténtico fan! He aprendido con Eurovisión, por ejemplo, que de cualquier expresión artística se puede aprender, aunque aparentemente parezca mala. Nada es 100% bueno ni 100%  malo. Creo muchísimo más en cifras cercanas. Hay como un 65% de extraordinario y un 35% de mejorable. Yo era un chaval que salió de casa a los 19 años. Me fui de mi Chile natal y acabé en Barcelona cantando en pubs. Llegar a Eurovisión fue todo un logro. En 1994, fui a Eurovisión para aprender. Ya en 1993 había estado como autor en la OTI por España. La gran Ana Reverte interpretó mi canción «Enamorarse» y ganamos. Mis ganas de seguir inmerso en los festivales me llevaron a presentar dos canciones a TVE en 1994, para la preselección interna de Eurovisión. Presenté «Lo que Siento por ti» (con la que me hubiera gustado ir) y «Ella no es ella» (la preferida de mi discográfica). Eligieron, obviamente, la que quiso la discográfica. Ahí me llevé la primera lección: el intelecto siempre tiene razón pero la razón nunca se equivoca. Yo sabía que «Ella no es Ella», aunque la había compuesto yo, no era para mí. No iba a saber defenderla porque no me representaba como artista… Pero yo quería ir a Eurovisión, era mi sueño. Así que me metí en el papel y la defendí lo mejor que pude. Como intérprete perdí pero como productor aprendí mucho. Recuerdo que prohibieron mi videoclip en media Europa por salir en la cama entre dos mujeres y eso me perjudicó. No sé qué hubiera sido de mí sin el apoyo por aquel entonces de Susana, que hoy sigue siendo mi mujer. De cualquier manera, me encantó ir a Eurovisión y me gustó tanto Dublín que mis hijos han estudiado allí. Recuerdo también que, un año después, queriéndome quitar la espinita de haber quedado mal en Eurovisión, volví a presentarme a la OTI por España como autor y productor (y con la lección muy aprendida y todo medido). Mi tema «Eres mi Debilidad» en voz de Marcos Llunas se llevó el primer puesto y se convirtió en un hit en bastantes países.

 

-En 2001 regresaste pero esta vez como autor. Debió ser muy distinta la experiencia, al igual que el resultado también lo fue. ¿Cómo lo viviste?

En 2001 volví no sólo como autor,  sino también como productor y manager, ya que si queríamos quedar bien debíamos tener un alto control sobre nuestra oportunidad. En mi día a día prefiero compartir con personas de mi confianza y aquella segunda oportunidad lo requería. En mi constante búsqueda de nuevos talentos, en el 2000 descubrí a David Civera. Lo vi en un programa llamado Lluvia de estrellas”. Él imitaba, muy bien por cierto, a Enrique Iglesias y tenía juventud, una sonrisa y un algo que traspasaba la pantalla, por lo que en poco tiempo nos reunimos. Él me dijo que quería que la gente descubriera su fondo artístico. Yo venía de haberle hecho un disco a Raúl que fue superventas y fui al grano. Le dije: «David, ¿quieres que conozcan tu fondo o triunfar?» Y ahí David dijo «¡Quiero triunfar!» y le puse una canción que compuse tras despedir a mi muejr en una estación de tren: «Dile que la quiero». Fue todo un éxito (no sólo en Eurovisión) y luego vinieron más. Cada verano teníamos un éxito y tuve la suerte de ser el autor de todos ellos. El proceso que hice con David desde «Lluvia de Estrellas» a Eurovisión en tan sólo 7 meses le sirvió a Gestmusic como inspiración para crear «Operación Triunfo», programa en el que también participé de muchas maneras (durante el proceso de cásting, como jurado en las galas, productor, coáutor de «Mi Música es tu Voz»…). Y, por cierto, también fui co-autor y productor de «Desde el Cielo», canción con la que Sergio representó a España en el primer Eurojunior quedando en 2º lugar.

 

-¿Sigues el Festival de Eurovisión anualmente?

¡Por supuesto! Es una cita familiar en mi casa. Nos gusta descubrir nuevas propuestas musicales a través de Eurovisión. Y nos fastidia que nos digan ese tópico de que se votan entre vecinos. Quien habla de eso lo hace para justificar que no nos hayan votado y no debería ser así. Más bien, deberíamos ser constructivos y pensar en qué hemos podido fallar. Cuando hemos llevado un «Bailar Pegados» o un «Dile que la Quiero» no nos ha ido tan mal…

 

 

-¿Qué te pareció la actuación de Edurne este año y su discreto resultado?

Edurne hizo todo cuanto podía hacer: interpretó bien, escenificó correctamente la canción (incluso con el riesgo que conllevaba su puesta en escena), controló razonablemente bien los nervios (que ya es mucho) ante una audiencia de más de 200 millones de personas… Sin embargo, esto no lo es todo en Eurovisión.  Algún día podría sonar la flauta pero, si no ponemos el foco en el logro, nos vamos a dar siempre contra la misma pared. Detrás de cada participación española debería haber una estrategia realista y cuidada, velando por todos los detalles, básicamente en dos direcciones: enamorar a los europeos y vender la canción junto a su intérprete, que es lo que produce la magia que traspasa pantallas. Con esto no quiero decir que no haya habido un buen trabajo con Edurne. Lo hubo pero no lo suficiente ni en la dirección en la que hay que trabajar para competir en un evento de estas características donde los gustos están diversificados. Desde España, estamos abonados a la media baja con nuestras propuestas y habría que trabajar para darle la vuelta a estas situaciones que se repiten y se repiten. En cualquier caso, hay que aplaudir y dar las gracias al esfuerzo de Edurne y su equipo, así como a otros muchos participantes que se han «jugado” su carrera al decidir ir a Eurovisión.

 

-¿Por qué crees que en los últimos años a España le está costando tanto alcanzar el Top 10 en Eurovisión?

Primero porque en una competencia alguien tiene que quedar por delante, otros por en medio y otros por detrás. A nosotros nos cuesta disfrutar de las primeras posiciones porque no sólo hay que “poner corazón”, insisto, también hay que poner “cerebro”, estrategia, saber dónde vamos, conocer el histórico de nuestros competidores, conocer nuestras carencias para camuflarlas un poquito y, sobre todo, nuestra virtudes para sacarles el máximo provecho. También es importante controlar las expectativas.  Cuando volví por segunda vez a Eurovisión, como autor, productor y manager, aplicamos pura estrategia acompañada de talento y entrenamiento para el intérprete. Finalmente, quedamos en 6º lugar y “Dile que la quiero fue un tremendo éxito de ventas en varios países pero sobre todo en España y Latinoamérica.

 

-¿A qué artista español mandarías tú a Eurovisión y con qué tipo de canción? ¿Cuál es la propuesta que puede hacer que España gane de una vez el Festival?

Me vas a permitir que la respuesta te la dé el día en que vuelvan a confiar en mi trabajo para representarnos en Eurovisión, pero te adelanto que hay mucho por hacer…

 

 

-¿Cuál crees que ha sido la mejor participación de España en la historia de Eurovisión?

Han habido grandes canciones españolas en Eurovisión. Lo digo porque siempre hablamos del intérprete, pero no olvidemos que hablamos del EUROVISION SONG CONTEST y lo que prima es la canción. No gana un gran intérprete sino una gran canción bien interpretada y lo ideal es que vayan de la mano. Buenos ejemplos son Mocedades con Eres tú y Sergio Dalma con Bailar pegados”. Grandes intérpretes con grandes canciones… pero hay más ejemplos.

 

-¿Volverías a participar en el Festival como intérprete o autor?

Lo haría como autor y productor, pero sobre todo como estratega… que es lo que nos haría quedar bien.

 

-Hace un año aproximadamente se levantó mucha polémica tras tu aparición en un programa de tv donde diste tu opinión sobre Kiko Rivera y sobre la realidad de la música en España. ¿Qué está pasando con la música en nuestro país?

Lo de Kiko Rivera en concreto es una falta de respeto a la música y a todo aquel que se esfuerza día tras día por superarse en cualquier expresión artística o en cualquier vocación profesional. Así se decepciona a los verdaderos talentos. Es un pésimo ejemplo para la juventud. El mensaje que lanzan personajes como Kiko Rivera es: «para triunfar hay que ser oportunista, enchufado, vivir del cuento, mediocre, mentiroso, etc». Es increíble que haga esto el hijo de una artista con talento en la música, pero más increíble es que lo aceptemos y continuemos dándole cancha, por este motivo acepté ir a ese programa: para decirlo claro.  Al día siguiente recibí cientos de mails dándome las gracias por haber sido el portavoz de algo que muchas personas piensan. Recuerdo el mail de un chico que me contaba que después de haberme visto en la tele diciendo eso, volvió a  abrir su piano y volvió a tocar tras tres años de haber perdido toda esperanza. Y me pregunto: ¿por qué no promocionan y dan alas a personas realmente talentosas, como ocurre en la mayoría de países desarrollados, para que la gente apunte hacia arriba y no hacia abajo? Afortunadamente en España también tenemos a grandes personajes a quien admirar en la música, también en la literatura, en el diseño, en la innovación, en la cocina… En muchas áreas vocacionales de desarrollo. También en el deporte, como Rafa Nadal… La antítesis absoluta a Kiko Rivera. La música comercial en España está bajo la influencia negativa de tres crisis: la económica, la piratería digital y la falta de difusión de nuevas canciones y sus intérpretes por parte de los medios de comunicación. Todo esto hace que estemos atravesando un auténtico desierto de oportunidades. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, musicalmente hablando, el mundo no acaba en España. Yo estoy constantemente viajando a Estados Unidos y otros países donde se cuecen otras oportunidades para nuestro mercado natural.

 

-Háblanos de tu carrera actual. Nunca has apartado la música de tu camino. ¿Qué estás haciendo actualmente?

Actualmente me encuentro en varios frentes. Junto a un grupo de inversores y otros profesionales de distintas disciplinas artísticas, hemos creado y puesto en marcha ESART Campus Internacional de las Artes escénicas, música, danza y audivisuales. Desde ESART formamos a los artistas del futuro, dotándolos de conocimientos valiosísimos y también de titulaciones universitarias. Nuestra inspiración son las grandes escuelas que forman a los mejores artistas en Estados Unidos y el Reino Unido, trabajamos en estrecha relación con ellas. Podéis visitar www.campusesart.es . Por otro lado, también me encuentro ofreciendo diferentes conferencias en empresas y escuelas de negocio , como ESADE en Barcelona e ICADE en Madrid, con Lecciones de la Música aplicadas a personas, empresas y organizaciones”.  Compartir conocimientos y experiencias me encanta y, si ello sirve para ayudar a otras personas, aún me gusta más. Y, por último, sigo en lo de siempre: componer, escribir, producir, dar a conocer nuevos talentos…

 

-Supimos hace algún tiempo también, porque tú mismo lo contaste en tv, que has pasado por un mal episodio de salud. ¿Todo superado?

Ha sido un episodio aparentemente negativo del cual he aprendido muchísimo. He sido MUY afortunado y ha sido en gran parte gracias a la música. Hace dos años, una amiga me llamó y me pidió vernos porque quería contarme algo. Fui a Barcelona a tomar un café con ella y con una sonrisa me explicó que estaba atravesando un cáncer. Me transmitió que en su interior se estaban generando muchas emociones por lo que me pidió un favor: que escribiera una canción de lo que ella estaba viviendo. Inmediatamente le dije que sí. Al cabo de pocos días, me encontraba en mi estudio buscando inspiración para escribir una canción que hablara del cáncer y no era fácil, así que decidí darle la vuelta y buscarle el lado positivo. Me inspiré en el agradecimiento de un paciente hacia sus médicos y personal sanitario y no sanitario. Cuando la estaba componiendo, escribí una frase que decía «…haces que mi dolor detengas sus prisas». Me quedé reflexionando acerca de los riesgos a los que estamos expuestos día tras día, pensé en los míos y en mí. Yo no fumo, sólo bebo un poco de vino los fines de semana y sólo en las comidas… Entonces recordé que durante gran parte de mi vida había tomado mucho el sol porque me gusta y porque muchos inviernos europeos los he pasado en el hemisferio Sur, es decir, también en verano…l problema es que lo he hecho a menudo y con escasa protección. Así que no tardé en ir al dermatólogo para que me hiciera un chequeo y después de las pruebas me diagnosticaron cáncer de piel (melanoma maligno). Afortunadamente, estaba en una fase en la que no fue necesario practicar quimioterapia. Ahora tengo que hacerme chequeos semestrales, por lo que estoy muy vigilado. Lo pasé mal pero no imaginas lo mucho que valoro la vida. Cada día es un regalo. Dicen que lo que no mata te hace más fuerte y en ello andamos. Gracias por tu pregunta en positivo. Con “Ahora más que nunca”, la canción que compuse acerca del cáncer, hemos llevado a cabo varios actos solidarios. Destaco tres: La grabación de un video donde cantaron conmigo 5.000 niños de todo el mundo en beneficio de la ONG “Jóvenes y desarrollo” en ayuda a los hijos del Ébola, un emotivo homenaje en el Hospital de Bellvitge y un ocncierto en Sitges a beneficio de los niños con cáncer.

 

 

-Y, para terminar, ¿dedicarías unas palabras a los lectores de Ogae Spain, por favor?

Claro que si. Agradeceros vuestro entusiasmo en torno al Festival de Eurovisión. Sois vosotr@s quienes lo mantenéis vivo. GRACIAS de corazón. También GRACIAS por vuestra entrevista.

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