LA COLUMNA DE ALBER-VISSIÓN: ¡FELIZ EUROVISIÓN 2020! TRATRÁ, MALAMENTE

Vuelve, a casa vuelveeeeeeeeeeeeeeeeeee Por la preselección Navidad. Como decía aquella Miss Venezuela, uno no sabe si es más difícil pedir permiso o pedir perdón, porque básicamente permiso se lo pides a cualquiera y perdón se lo pides a Dios Padre. Eso no nos aclara nada. Yo les pido perdón por este abandono de meses en los que he estado un poco saturado con mis quehaceres personales, pero también les pido permiso para retomar mi cita con ustedes, gracias a mis amigos de Ogae España.

¡Cuántas cosas han pasado desde la última vez! Qué quieres que te diga, querid@ amig@ eurofán, yo me quedo con la más reciente y maravillosa noticia que nos ha proporcionado RTVE: NO HABRÁ OT 2019.

[Aplausos y vítores]

Los datos bastante discretitos de audiencia y seguimiento en redes, unidos a la habitual fatiga de este formato en cuanto es exprimido más allá de una temporada, son lo mejor que le puede pasar a cualquier fan de Eurovisión. Básicamente porque no habrá opción alguna de que nuestra tele pública lo utilice para elegir a nuestro representante en 2020.

Es posible que todavía quede algún eurofán cuñado por ahí de resaca que, empuñando el vaso de plástico con la sidra de 1,20 la botella, nos diga: “Total, para lo que nos han servido las preselecciones y los dedazos de otros años”. Y no te falta razón, no. Pero es que el elenco de canciones e intérpretes que nos han propuesto para Tel Aviv 2019 son algo así como -aprovechando que estamos en Navidad-, defecación de reno. Qué digo defecación de reno, son las moscas que revoloteaban en la defecación del reno. Peor, las amibas de las moscas que revoloteaban en la defecación del reno (Nótese que he utilizado un famoso pasaje de la película Grease, pero obviando palabras malsonantes).

Casi mil canciones y estas son las 17 mejores. Ni de coña. Yo puedo creer firmemente en los Reyes Magos, en Papa Noel y hasta en el Olentzero y el Hada de los Dientes, pero hace años que no me trago esa trola de la gran preselección española, los mejores autores, todos los medios, dos jurados imparciales y el sursumcorda. Y, encima, con la misma e idéntica caterva de RTVE, con Toñi Prieto al frente,Gestmusic de por medio y coronando el roscón de Reyes,TinetRubira. Como para fiarte.

Sé perfectamente que Tinet –el de las ofensivas declaraciones haciara los eurofans que juró no volver más, ese mismo-  ha dicho que no se va a implicar en Eurovisión este año, pero ahí está metido hasta el fondo. Es el director de GestmusicEndemol, y pensar que no está en el ajo es como decir que el escaparate horrendo de Zara para esta temporada con los pantalones cagados y las gorras de choni a medio lado no es responsabilidad de Amancio.

Al principio me ilusionó saber que en el jurado íbamos a tener representación eurofán gracias a los presidentes de OGAE y de AEV, pero luego uno piensa: Hombre, si es cuestión de elegir entre dos decenas de horrores y encima tienen que actuar Dave, Alfonso y África, pues no me das muchas esperanzas. ¿Cómo dices? ¿Qué ninguno de ellos va a cantar? ¿Que Miki va a tener tres temas? Yo me doy a la bebida.

Procedamos a despiezar el escaso minuto que nos han dejado escuchar de cada canción. Hay que ser muy generoso (y tenerlos cuadrados) para designar como “eurotemazos” a estas veinte creaciones que se intuyen. En mi opinión, distan bastante de serlo, aunque alguna tiene un pase, que no todo es tan nefasto.

  • A TU LADO. Joan Garrido y Marilia.

Parece que no tuvimos bastante con el melocotonero que plantaron en Lisboa Amaia y Alfred, que tenemos que sufrir el enésimo dueto chico-chica en plan melosito diciéndose todo lo que se quieren y lo difícil que es su amor. Se intuye que termina apoteósico con unos berridos. Aparte del fraude azerí de infausto recuerdo, por veinticinco pesetas, ¿me quieren contar el año en que alguna canción así ha triunfado en Eurovisión? Ni Verona.

  • DÍMELO DE FRENTE. Sabela.

Claro que te lo digo de frente, que yo voy de cara, ¿sabes? De frente y sin anestesia, Sabela: Si esta canción ha de ser tu cedesinguelito debut, mejor dedícate a la venta del pulpo en tu pueblo natal. En el fondo está bien pensado esto de que sólo oigamos un minuto: En Spotifyyo no duraría ni 15 segundos.

  • EL EQUILIBRIO. Miki.

“Estáacíaaciudá” es lo primero que escucho y ya me tira patrás… Pero va creciendo, el ritmo de la canción mola y entra mucho mejor que las dos anteriores, suena hasta bien. Cantada en inglés lo mismo sería la típica del Melodifestivalen que nos gusta y subimos por las alturas.

  • HOY SOÑARÉ. Sabela.

El invierno interior de Sabela amenaza con expandirse por Europa. Salvando las gaitas enlatadas porque sí (recuerden lo que ocurrió cuando sonaron en Eurovisión como antesala del recital de Raquel del Rosario), el fragmento que nos han puesto no está mal. Ella es la concursante con mejor evolución, y en un rollo íntimo tipo Lituania 2018 podría funcionar.

  • HOY VUELVO A REIR OTRA VEZ. Noelia.

Chorro de voz al servicio de una balada para berrear ahí bien a gusto con el ventilador. No puedo con esas estrofas de palabras rebuscadas -ni España entiende lo que es el alcanfor- pero supongo que cumple con las exigencias del eurofán medio y pasará el corte, pese a lo olvidada que tenemos ya a la pobre Noe. En momentos parece que cante Pastora Soler (lo mismo hasta es un descarte).

  • LA CLAVE. Natalia.

De lo cutre de esta preselección habla un hecho: Al mayor talento de OT 2018, la intachable, enérgica y talentosísima Natalia, que viene de cantar SevenNationArmy, Leidi Gaga y Coldplay, le encasquetan esta monstruosidad. Ojalá no pase ronda para que este despropósito que intenta emular a Rosalía no manche la futura carrera musical de mi concursante preferida de este año. Tratrá, malamente.

  • LA VENDA. Miki.

Una cosa es que una canción te recuerde a otra. Vale. Algo muy distinto es que plagiemos Sofía de Álvaro Soler y pretendamos que Europa lo compre. Por favor, intenten cantarla encima: Igualita. La venda ya cayó Sofiía-a-a. Sin tu mirada, la vendá.

  • MUÉRDEME. María.

¿María? Siendo ella, supongo que el autor habrá valorado alterar la letra con alguna estrofa que diga “muérdeme el culo”. Lo tiene a huevo. Hablando de plagios, esto se lo he escuchado a la Foureira antes, aunque ya ves tú el trap lo elaboradísimo que es… Me dicen que suena Lo Malo y también me lo creo. ¿Y esta es favorita? ¿Ustedes recuerdan los directos de la muchacha, verdad? Lo digo por si se han planteado votarla y nos abochorna continentalmente con tres minutos de asfixiadera al más puro estilo “Voy en un coche”. Avisados estamos.

  • NADIE SE SALVA. Natalia y Miki.

El ritmillo está gracioso y lo mismo gusta por Europa, pero parece que el fragmento corresponde al final de la canción y no tiene pinta de ser el subidón que buscamos. Aceptemos la canción como regalo del programa a la bonita amistad entre estos dos, pero no como opción evaluable para ir a un concurso. Sería un adecuado epitafio para la relación Eurovisión-OT: Nadie se salva.

  • NO PUEDO MÁS. Famous.

¿Es cosa mía o todas las canciones se llaman igual? Por lo escuchado, simpático tema sin pretensiones que seguramente luzca mucho en directo con el conocido flow deFeimu, pese a su evidente tendencia al desafine. Aprovecho para decir que me han molestado muchísimo los tres meses oyendo la frase “Jo, que Feimu vaya a Eurovisión, que es al que más ilusión le hace…”. Ya con Agoney tuve bastante el año pasado: Esto es un concurso profesional. Gracias.

  • NUNCA FUI. Carlos Right.

Sé sincero por una vez contigo mismo, mi queridísimo Piscis: ¿Verdad que pasarías esta canción a los 30 segundos en una playlist? ¿Verdad que sí? No, no me mientas. ¿Verdad que lo harías? ¿Cómo dices? Ni Eurovisión ni niño muerto, sabes que lo harías. ¿A que sí? ¿Sí? Has dicho sí. ¿Lo ves? Sí. Nada más que añadir.

  • QUÉ QUIERES QUE HAGA. Julia.

Julia perseverando –ahora por imposición- en el MercheMalúVanesaMartínyolé. Pues nada, sigue aburriéndonos con ese equivocado rumbo que quieres dar a tu carrera,amigui. Demuestras a España que te marcas un “Born This Way” y acabas encasillada con estas canciones moñas. Pensar que fuiste mi indiscutible favorita la primera mitad del concurso…

  • QUÉ SERÁ LUEGO. Alba Reche.

Pues mira, el ritmillo no está mal, pegadizo, muy ajustado a ese rollo tan auténtico que desprende la Reche y que nos ha ido enganchando con el paso de las semanas. Lo que no entiendo es ese empeño por poner letras tan complicadas e inaccesibles para el votante europeo del promedio. Aquí HannibalLecter diría: Simplicidad, Clarice, que el año pasado triunfaron “Toy” y “Fuego”. Quiero oírla completa.

  • SALE. Damion.

¿En serio la canción dice “no la cagues”? Me cuesta creer, de verdad, que esto sea lo mejor que ha salido de entre casi mil posibles. Y repescando a Doraemon, a quien yo hacía tocando en el metro de nuevo.

  • SE TE NOTA. Carlos Right.

Ok, me lo merezco por pedir letras un poco más asequibles en español, pero esto es un insulto a Cervantes, Galdós, Lorca, Matute, Fuertes… Yo te gusto una vaina loca, a ti se te nota notanota que yo te gusto una vaina loca, tu boca me provoca, RTVE quiere ganar y se le nota notanota yo me suicido contra una roca rocaroca y en Tel Aviv nadie me vota votavota.

  • TODO BIEN. Marilia.

Atravesamos una parte muy petarda de la selección. Mi Marilita, con lo que es ella, tan sencillita, con sus boleritos, esa voz dulce afinadísima y perfecta, ese rollo a lo participante de Eurojunior, con su familia en Arucas… No lo permitas, mi niña, que tú vales mucho más y con un buen productor y tres o cuatro años de estudio te estás comiendo el mundo. Todo mal. Malamente.

  • VUELVE. Marta.

Otra como Marilia. Demos a Marta un tiempito para madurar, investigar y formarse en condiciones. Entonces tendremos a una pedazo de cantante, una dignísima candidata para Eurovisión y no la enésima participante de OT a la que echan años encima vistiéndola, peinándola y maquillándola como si fuera una aburrida funcionaria en el almuerzo de Navidad de su curro en lugar de una talentosa pibita de 18 años. La canción parece que puede tener un desarrollo chulo y ella canta bien. La dejo en duda.

Me reafirmo en lo dicho. La mejor noticia para la comunidad eurofán es que esta pesadilla de idilio entre Operación Triunfo y RTVE toca a su fin, al menos de momento, y que en 2020 tendremos el que será el vigésimo método distinto para elegir representante español en Eurovisión.

¿Un sistema de selección estable que prime la participación de lo mejor de la música en español? A nadie se le ha ocurrido. Y eso que RTVE mandó en su día una delegación a Suecia para ver cómo se lo montaban para estar sí o sí cada año en el Top10.Lo mismo no nos acordábamos.

Al menos ahora no mangonearán el proceso quienes consideran Eurovisión “una tortura” y no lo que realmente es: Primero, un concurso para profesionales de la música, y segundo, un importante capítulo de gasto para una televisión pública. La que te está pagando para hacer tu trabajo tan malamante. Tratrá.

*Todas las afirmaciones e ideas expresadas en este artículo de opinión pertenecen única y exclusivamente a su autor, y son totalmente ajenas a la Asociación OGAE Spain.

La Columna de Alber-Vissión

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