LA COLUMNA DE LA PAKA: “LA FORZA DE LA LÍRICA”

¡Hola queridos eurolectores!

¡Hoy os traigo la más rabiosa actualidad eurovisiva! Después de lo acontecido en la tarde noche del sábado y ver los resultados de las finales nacionales europeas, me dije a mí mismo que tenía que escribiros sobre la gran favorita hasta el momento. La pieza lírica de Elina Nechayeva titulada La forza que ha hecho que Estonia esté en lo más alto de las casas de apuestas desde que se dio a conocer, más todavía ahora que es fehaciente que lucirá en el escenario de Lisboa.

Es muy curioso que este género musical sea a priori tan favorito siempre en el festival para posteriormente acabar obteniendo los resultados tan desastrosos que vemos. Pero para poder llegar a ese punto de la historia, os animo a que repasemos la historia de eurovision… Ciertamente este nuevo género derivado de acercar el ámbito lírico a un público mayoritario a través del pop lleva alrededor de una década a pleno rendimiento, con Il Divo o Sarah Brightman como máximos exponentes de ello. Con lo que podemos observar que la música clásica y la ópera no eran estilos que llegaran con facilidad a un oyente estándar y por eso mismo no había hecho su aparición en el mercado musical. Pero como ya sabemos eurovision es siempre pionera, no solo en el uso de tecnologías y como programa de televisión, sino como festival musical en el que se ofertan todo tipo de productos musicales de diversa índole. Tanto es así, que en 1965 se presentó la primera propuesta de este estilo que ahora es tan manido y hace cincuenta años era tan novedoso. Suecia estuvo representada en Nápoles por el tenor Ingvar Wixell y el tema Absent friend. Y es curioso que lograra un 10º puesto con 6 puntos, la mitad de ellos de Dinamarca y la otra mitad de Finlandia. Pero más interesante es todavía el saber que fue el primer artista que incumplió las normas del certamen y cantó en inglés en el momento de su actuación en directo. Acción prohibida por un reglamento que sentenciaba que cada país debía de interpretar la canción en su idioma nativo…

Después de esta candidatura no hubo más temas de este registro hasta bien entrados los dosmiles. Pero antes debo recordaros que por el contrario si hubo algunas ocasiones en las que se recurrió a dicho estilo con grandes voces de corte clásico y que tendían a lo lírico, y como gran ejemplo de ello tenemos al famosísimo Al Bano Carrisi que nos deleitó con sus habilidades vocales junto a Romina Power en 1976 y 1985, y como corista de la suiza Jane Bogaert en el año 2000. Y el mejor ejemplo femenino lo tenemos en la soprano Lidija que acompañó al grupo croata Magazin (cuya cantante principal era Danijela Martinovic) en 1995 cantándonos la maravillosa balada balcánica Nostalgija en Dublín que finalizó en 6º posición con el 12 del jurado español incluido. Otros ejemplos más actuales son Didrik Solli-Tangen que representó a Noruega en casa en Oslo 2010 con My heart is yours o Jacques Houdek el año pasado mismo con My friend. Sin embargo podría decirse que el guiño más evidente hacia ese género es quizá el puente de la maravillosa obra maestra I treni de Tozeur. Pieza compuesta e interpretada por Franco Battiato, el cuál pisó el teatro de Luxemburgo junto a Alice para conseguir un 5º lugar para Italia que finalizó empatada con Bélgica. Imagino que todos sabréis de su existencia… pero si alguno que lea estas palabras no ha oído el tema, le recomiendo que lo haga inmediatamente porque no puede perderse un tema así. Como os iba diciendo… lo impactante del asunto es que el puente contiene una frase (Doch wir wollen dir ihn zeigen. Und du wirst…) extraída de la ópera La flauta mágica de Mozart. Impagable el momentazo en el que las tres coristas, señoras sopranos, cantan durante 3 o 4 segundos el fragmento. ¡Delicia para los oídos!

Bien, una vez bajados de la máquina del tiempo en la que siempre me gusta que viajemos con las columnas, haré un breve repaso de las cinco propuestas líricas que han sido objeto de análisis, discordia y fanatismo en los últimos años. Comenzaré por la menos importante de ellas: Letonia 2007. El grupo Bonaparti.lv, liderado por el que al año siguiente sería el pirata del mar Roberto Meloni, era un sexteto de cantantes líricos que con sus rosas y sus chisteras interpretaron Questa notte. Sinceramente nunca me gustó esta propuesta en la que me parece que se aborda lo lírico con simpleza y hasta poca seriedad… Pero Europa no debió de compartir sensaciones conmigo ya que en la semifinal más concurrida de la historia actuaron últimos y finalizaron 4º de 28 participantes, lo que les dio su pase para la gran final del sábado en la que tan solo pudieron ser 16º con 54 puntos.

En cuarta posición tenemos a la que está considerada una de las más grandes voces líricas de Suecia. Malena Ernman. Una mujer extravagante e histriónica que ganó el Melodifestivalen ese año por ser diferente y simpática… ¡Nunca olvidaré como se dedicaba a hacer punto y tejer en la Green Room del Globen Arena durante las votaciones de la finalen! … La voix era el tema que interpretó en Moscú con una puesta en escena inspirada en “Las crónicas de Narnia” y que dio un buen descalabro a Mr. Christer “Eurovision” Björkman y la SVT, pues acabó en el puesto 21º con 33 puntos en la final aunque se había clasificado 4º con 105 en la primera semifinal del martes. Era una de las favoritas en las casas de apuestas, rondaba el tercer y cuarto puesto… Aunque eso no es de extrañar por que damos por hecho y sabemos que la gran potencia eurovisiva siempre está ahí arriba año tras año y envíe lo que envíe…

El tercer lugar se lo he dejado a la eslovena Alenka Gotar. La gran favorita de los eurofans en 2007 con Cvet z juga iba muy bien en el top 5 de las casas de apuestas junto a Dj Bobo por Suiza, aunque un poco distanciada de las tres grandes favoritas del año: Serbia, Ucrania y Rusia que copaban lo más alto. Todo el mundo pensaba que Eslovenia por fin iba a conseguir estar en el top (os recuerdo que hasta el día de hoy su mejor posición es un 7º lugar con Darja Svager en 1995) con un género que se veía por primera vez… Pero tan solo logró ser 15º en la final con 66 puntos, es decir, un puesto por encima de los Bonaparti.lv citados anteriormente. Mientras que en la semifinal quedó por detrás de ellos en 7ª plaza con 140 puntos, los suficientes para colarse en la final. Yo amo esta propuesta que a día de hoy sigue siendo de mis favoritas de ese año y de este país. Pero reconozco que su chabacanería, el halo de ordinariez que emitía y la horterada de la linterna de led’s en la mano para jugar a ser un gusiluz deslucieron, y nunca mejor dicho, una propuesta brillante… aunque muy mal ejecutada. ¡Adiós a la primera favorita lírica de los eurofans!

La segunda plaza es para el trío italiano Il Volo con su Grande amore porque todo eurofan que se precie predijo durante aquellos meses que Italia era y sería la ganadora absoluta en Viena. ¿Cómo iban a ganar el plagio sueco o la filfa rusa? ¡Tenía que ganar la Italia clásica con sus tres jóvenes tenores! Pero nuestros amados jurados hicieron de las suyas y en vez de darle la victoria a las voces italianas, les dejaron en 6º lugar a la vez que posicionaban la “gran” voz de Måns Zelmerlow y su “sencilla” puesta en escena en el número 1… A pesar de que Italia ganó el televoto no fue suficiente para arrebatarle la victoria. Ni siquiera pudieron ser segundos porque con Rusia obteniendo la plata en ambos sectores finalizó en esa misma posición. Il Volo se tuvo que conformar con la 3º posición combinada aunque lideraron toda la primera parte de las votaciones. ¡Menos mal que ese año aún no se había instaurado el nuevo sistema de votación, por de haber sido así se había liado bien parda con esto!… 292 puntos en total frente a los 302 de Rusia y los 365 de Suecia. La triada del sexagésimo aniversario copaba el top 3 de las apuestas en el que siempre hubo un mano a mano Suecia vs. Italia… Cuarto trompazo lírico tras Eslovenia 2007, Suecia 2009 y la que queda por nombrar… Francia 2011.

He dejado en la primera posición de este listado a la favorita de favoritas. El truncado Sognu de Amaury Vassili que iba a hacer reverdecer los laureles franceses de una vez por todas. El grandísimo favorito de muchos hace siete años, entre los que por supuesto estaba yo… ¡Y es que el temazo francés tenía que ganar sí o sí! Con esa instrumentación épica, ese final tan increíble y esa voz tan dulce, melódica y poderosa… Todo un bluff llegado el momento clave y que fue el principio del fin del declive de Bruno Berberes como jefe de la delegación francesa. Francia se puso como gran favorita de las apuestas a primeros de marzo cuando se presenta la canción. Se mantuvo ahí en un año muy abierto de cara a quién se iba a llevar la victoria, y compartió top con Estonia (batacazo), Suecia, Reino Unido (batacazo) y Hungría (batacazo). Pero llegamos al primer ensayo de Francia en Dusseldorf y vimos cómo se había diseñado un multimedia realmente espectacular pero el niño francés en directo se desinflaba por los 4 costados… “¡Con lo bien que sonaba en estudio!” pensábamos muchos, por no decir todos… Según pasaban los ensayos la cosa no mejoraba, sino que empeoró más si cabía con un estilismo horrible, un pelo desacertado… ¡Con lo guapo que hubiera estado con un traje como los niños de Il Volo y el pelo engominado y con su coletita! Una pena… Y para colmo va y no se oye bien en el momento del directo, tiene problemas de sonido y se pasa media actuación toqueteando la petaca. Cuando llegó a la segunda estrofa y consiguió encauzar el asunto, ya era tarde señora… ¡No tenía nada que hacer! Tan solo aceptar su puesto 15º con 82 puntos… El sognu de Amaury voló como el de Il Volo, Malena y Alenka; y es que son malos tiempos para la lírica, como decía la canción de Golpes Bajos de 1983… Golpes bajos como el que recibieron nuestros queridos cantantes clásicos…

¿Qué pasará con Elina Nechayeva? ¿Logrará romper el maleficio y ganar, o al menos ser top 5? ¿Será de nuevo la gran favorita que se estrella por interpretar un género que no es mayoritario y que parece no funcionar en el festival de Eurovision? El 12 de mayo lo sabremos si es que consigue pasar a la gran final del sábado, pero hay varias cosas claras:

  • Tiene un directo perfecto. Muchísimo mejor que el de los que he ido citando, y eso es fundamental. Si llevas un tema de este estilo es para presumir y demostrar que tu capacidad vocal se come con patatas al resto de contrincantes, y hasta ahora ninguno lo había demostrado excepto un poco Il Volo. ¡Qué tampoco son los niños los tres tenores!… No nos engañemos…
  • Tiene una elegancia y savoir faire Por no hablar de su belleza, su sonrisa, sus primeros planos y una puesta en escena milimetrada. ¡Me encanta el momento justo antes de que comience el estribillo, que suena como una nota y brilla una estrella!
  • Tiene una sábana manida y gigante que está más vista que el canalillo en el ESC… Azerbaiyán 2012, Moldavia 2013, Rusia 2015… Aunque ninguna ha estado tan bien hecha como ésta, ese detalle le puede restar mucha credibilidad y puntos a la favorita del momento.

Si consigue parecerse a la Estonia de 2009 y recordar a la elegancia de Rändajad de Urban Simphony, triunfará; si por el contrario pesa más el cliché escenográfico, el resultado final se asemejará al de la Estonia de 2017 con Verona o a la de 2011 con Rockefeller Street (ambas dos grandes favoritas de los eurofans y terceras en las apuestas)…

Para despedirme solo me queda recordaros que sea quién sea el favorito, ante todo “Eurovision es música y la música es para disfrutar. Así que disfrutemos de Eurovision”. Ahhh y que no se me olvide: ¡Qué LA FORZA os acompañe! (Siempre he querido decir esto)…

Eurobesos para todos.

Firmado: Juan Manuel Jiménez Díaz

@juanmajd

*Todas las afirmaciones e ideas expresadas en este artículo de opinión pertenecen única y exclusivamente a su autor, y son totalmente ajenas a la Asociación OGAE Spain.

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