LA COLUMNA DE ALBER-VISSIÓN: “DE OT Y EUROJAVISIÓN”

Me dan mucha pena los eurofans españoles. Me doy mucha pena yo mismo. Desde que en agosto la jefa de delegación de RTVE en Eurovisión dijo que llevaban desde junio trabajando en la propuesta para el Festival 2018 yo lo tuve claro, y ahí están mis columnas anteriores para atestiguarlo: “OT volverá a ser el sistema elegido para seleccionar a nuestro representante”. Y eso que en aquel entonces no conocía a Los Javis. Ni siquiera vi Física o Química, y Paquita Salas para mí era nombre como de actriz del destape de los setenta.

Además, no había que ser muy listos. Estas semanas previas me han hecho mucha gracia los que han empezado a especular al más puro estilo Hugo, el Eurofán Tarugo, fantaseando con la idea de Diana Navarro y Blas Cantó, entre otros… Pero querid@ amig@ eurofán, mi queridísimo Piscis, no me seas ilus@. Tú no ves lo que están haciendo estos gala sí gala también… Hasta Los Javis se darían cuenta.

Primero, asesorados por Los Javis, la murga Los Chancletas feat. Las Trikiconas destruyen a conciencia “Eres Tú”, de una manera tan deplorable que los fans de Eurovisión y/o Mocedades deberíamos tener licencia para golpearles la cara con calcetines sudados. Luego que si aquellas dos becerrean (sí, del verbo becerrear) Euphoria, Agoney agonizando con el “Rise like a Phoenix”, visitas de Ruth Lorenzo, Barei, Rosa, el gallo Claudi… Digo, Manel Navarro, la versión Elsa de Frozen-Disney del “Quédate conmigo” de Pastora Soler…

Por no hablar de todo un chat postgala dedicado al festival, con la mismísima Lorenzo cantándose un Derrein, Los Javis haciendo de Toñi y Encarna, y hasta el presentador marcándose el Chiki-chiki, que estaba proscrito en la tv pública y no se escuchaba en un plató de la Santa Casa desde la selección para Belgrado 2008. Sí, aquella en la que Coral Segovia todavía no había roto tres puertas, cinco sillas, la nariz del encargado de catering y el menisco de uno de los Javis, como hizo tras su enfado brutal en 2010.

Pero si hasta “La Revolución Sexual” es el himno no oficial del programa… Sí, aquel temazo que RTVE dejó escapar el fatídico año del Chiki-chiki y Coral, la entonces pacífica. Los Javis están detrás.

Total, que se lo dijeron anoche a los chicos en el transcurso de la gala, a pesar de que en las redes ya se había filtrado las horas previas, y casi todos pusieron cara de “Buah… Menudo rollo, ¿cuando se merienda?”. Sólo la guapa y desafinona Ana Guerra pareció emocionarse muchísimo y no paró hasta que le dieran un micrófono que se oyera -tres intentos fallidos, amigos de RTVE… Por favor- para decir cuatro obviedades (seguro preparadas con Los Javis) que sinceramente no recuerdo, con esa cara suya tan de un #sufrocomoGeno.

Abrazo grupal de los muchachos con el presentador, como aullando algún cántico de esos de los estadios de fútbol, y dejemos Eurovisión de lado, que nos toca ver un vídeo de cómo Miriam se arrancó un padrastro en presencia de Los Javis. O lo que sea que pusieran. Ahí quedó todo. Esa fue la relevancia del anuncio de la participación de España en Eurovisión.

Hay que decir que el programa ha mejorado una barbaridad desde aquella soporífera Gala 0. Se han sacudido la naftalina de 2002 que tenían encima y se está viendo otra cosa más aceptable. El apoyo permanente en las redes sociales es todo un acierto, lo mismo que la combinación de canciones de ayer y hoy. Los concursantes son, además, mucho mejores como cantantes que lo que se vio en aquel primer programa, y hay incluso tres o cuatro con verdadera proyección si se lo saben montar bien. De hecho, supongo que gracias a Gestmusic y Los Javis, no parece un programa de la TV pública del PP, sino que se habla de homosexualidad, transexualidad, salida del armario y demás con toda tranquilidad.

Hasta hubo por momentos la opción de que una parejita gay nos animara el cotarro, pero no, todo parece que se quedó en un cancaneo, unos frotes en la semi-intimidad y punto, lo cual hace todavía más actual y verídico el temita. A falta de Grindr, volvemos a los clásicos, ¿eh pillín? Menos mal que tenemos una pareja gay, Los Javis.

No consolarse sería de tontos. Peor que lo de Manel en Ucrania no va a ser, y hagamos lo que hagamos, el mismo último puesto que conseguimos en 2017 lo tenemos garantizado, así que sólo nos queda subir y confiar en que Noemí Galera y Los Javis prepararán a conciencia a quien quiera que nos represente. Amaia, Alfred, Agoney, Aitana… Por las letras aes parece que va a ir la cosa, visto lo visto estos días.

¿Qué sucede? Que por más que Amaia y Alfred sean dos excelentes cantantes -músicos, diría yo-, o que Aitana y Agoney tengan un rollo pop muy actual, vamos a volver a lo mismito: inexperiencia. Que Manu Guix y Los Javis te digan que eres un gran artista y que Mónica Naranjo se ponga en pie con los ojos cuajados en llanto después de tu actuación, no garantizan nada. Una edición más, RTVE fiará todo a la suerte, a un cantante novato, con el aval de diez o doce galas en directo y el karaoke de su pueblo como únicas experiencias y contacto con el público. En el Altice Arena de Lisboa van a tener delante a 25.000 almas gritando, y a 500 millones desde casa.

Y lo de la canción… A ver, desde la época de Rosa hemos tenido al menos cinco preselecciones en las que RTVE escogía internamente una terna de canciones a las que no había por donde agarrar y se las asignaba a cualquiera. ¿Confiarán en los 6 o 7 mejores compositores de España para ello o volveremos a elegir entre nueve horrores como los del año de Lucía Pérez, Auryn y Melisa? ¿Tendrán Los Javis la última palabra?

Y, lo último. Dejemos en manos de las carpeteras el voto, claro que sí, para que el elegido pueda ser Cepeda, el que tiene menos expresión que Kristen Stewart interpretando a una sepia, cantando una rumbita calentita y con pellizquito, tipo Orozco o Melendi (Merendi diría mi madre), o a Mireya con una rumbita calentita y con pellizquito tipo Malú. O incluso que el voto canario comience a funcionar y el acento castellano de Ana Guerra vibrando como una loca sea lo que nos represente en Lisboa con una Bikina 3.0… Yo me doy a la bebida. Y Los Javis.

Ya está bien de experimentar. 2018 tampoco será el año en que contemos con un proceso de selección en condiciones que anime a grandes voces y compositores de la música española a presentarse y descubrir la experiencia musical más importante del mundo. Aprovechemos el tirón mediático de la nueva camada de triunfitos, llamemos a participar a compositores cada uno de su pueblo, y si luego quedamos últimos o penúltimos, no pasa nada. Tranquilos, en Lisboa estará Hugo, el Eurofán Tarugo, bandera de España en mano para que se la firme, mientras le dice que es majízimo y que tiene unas grandes condiciones vocales, y por supuesto, algún concursante, o lo mismo alguno de Los Javis, mandará a Europa a tomar por culo delante de cinco millones de espectadores, Nuria Fergó style. El festival rumbo a Sofía, Goteborg o Sochi y todos tan felices pensando en OT 2018.

¿Sólo yo encuentro un peñazo tanta sobredosis de Los Javis? ¿Había cine, música y guiones antes de ellos? Me los veo presentando la versión de RTVE del programa de Bertín Osborne….

Fdo. Alber Ja-Vissión

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