LA COLUMNA DE ALBER-VISSIÓN: “CEPEDA Y FOROCOCHES”

¿Se han presentado ustedes alguna vez a una oposición? Yo estoy en ello y es un coñazo. En la onda de E daurovisión para Mónica Naranjo, tú sabes. Te levantas a las 6:45, estás estudiando desde antes de las 8:00, te levantas para comer y hacer pipí como cuando actúa Kasja la polaca, vuelves a sentarte y así hasta las tantas de la noche. Nada, que no he tenido tiempo de contarles cosas con la periodicidad que me hubiese gustado, pero aquí vuelvo a la carga, de momento.

Lo primero: Si han conseguido alguna de las entradas para ver en vivo el Festival de Eurovisión, felicidades. Espero que no hayan sido de los pobres desgraciados que les tocó madrugar para ponerse en cola y terminar en lista de espera con el puesto 68.909.372, junto a gente a la que les importa un pimiento ese Festival que nosotros venimos siguiendo desde hace décadas, y del que nos sabemos absolutamente todo.

En la página esa de Bluetickets yo pondría precisamente un examen tipo test a todos los que vienen ahora a nuestro Festival, porque es nuestro y muy nuestro, después de denigrarlo y de decir todo lo peor de nosotros los eurofans, y que respondan alguna preguntilla de nada sobre la participación turca de 1989, la israelí de 1993 y la griega de 1977. ¿Que no has acertado? No hay entrada para ti, neofriki.

Piensen ustedes que hace unos cuantos años estas cosas eran mucho peores, cuando el rollo informático y la venta telemática de entradas no habían avanzado tanto, y había que hacer guardia en la puerta de las taquillas para poder conseguir una localidad, como hacen los fans de Bisbal para verle el interior de las fosas nasales en primera fila en sus conciertos.

En eso hemos avanzado, pero en otros aspectos la evolución de la tecnología es un serio peligro para el futuro de la raza. Esta sociedad que ama sobre todas las cosas a un puñado de blogueros que no saben ni escribir y que terminan al borde de la depresión, cuando no suicidándose, no tiene mucho sentido de lo que está bien y lo que está no digo mal, sino un poco menos bien.

El culto a la mamarrachada y a la gilipollez llega a niveles insanos. Hace años que los foros de internet han perdido fuelle con el auge de la comunicación directa y la total implantación de redes sociales de todo tipo. Y aún así, sigue habiendo grupúsculos que se empeñan en ser alguien a toda costa. Y me refiero a los manejos que sigue habiendo en el foro Forocoches, que ya fracasó en su intento de llevar a Eurovisión a John Cobra (“No te enfades cariño”, como le dijo Anne) y a Karmele Marchante. Su nuevo objetivo parecen ser Operación Triunfo 2017 y Cepeda.

La jugada les salió bien en otros programas de televisión, pero no tiene pinta de que vayan a tener el mismo éxito en esta empresa. Si Cepeda termina yendo a Eurovisión, es más, si logra estar entre los cinco primeros, será por ese apoyo incomprensible que tiene entre el público, y que le ha llevado a echar del programa a cantantes infinitamente mejores que él.

Yo, la verdad, detesto ese tipo de voces nasalizadas y esa forma de cantar medio afónica, pero es que el mercado no se cansa de absorber el mismo tipo de cantantes. A los españolitos de a pie parece que no nos basta con Alejandro Sanz, Antonio Orozco, Pablo Alborán, Manu Carrasco, Melendi, el más reciente Antonio José… No. Uno más para la nómina, con la misma voz de catarro y mocos, los mismos giros aflamencados y, encima, una frialdad casi glacial.

Si logra superar esta nominación sólo espero que en la siguiente gala se cante la canción esa horrorosa de Melendi que habla de Compay Segundo y Lady Gaga (la escuché una vez en el hiper mientras empujaba el carrito y aún no lo he superado…), y ya el esperpento será casi total.

¿Sabían ustedes que sus padres, allá en su Ourense natal, no le permitían ver televisión? Pues sí, y que su tío se inventó el “Saca el Wiskicheli para el personal y vamoasé un guateque” en un grupo llamado Desmadre 75. En un programa de telerrealidad necesitamos gente como él, gente que sea antagonista. ¿Nos ha hecho algo Marine Le Pen? ¿Y la buena gente de Azerbaiyán en Eurovisión? ¿Las Tolmachevy? ¿Aída Nizar? Cero. pero necesitamos que alguien nos caiga mal.

A mí me da pena del muchacho, con esa pinta como de profesor enrollado de tecnología de pibes de instituto, empanamiento perpetuo, bastante ninguneado por sus compañeritos de Talent, con la clara animadversión de sus profes y definitivamente destruido por un jurado que lo machaca sin piedad, algo que no comparto. Él encaja las críticas con cara de cuajado y a seguir, que los minutos de televisión son importantes y a saber si volverá a tenerlos.

El peligro de todo este sinsentido es que Cepeda nos termine representando en Eurovisión, para deleite de sus -incomprensiblemente- abundantes fans y disgusto de los que de verdad penamos en todo este asunto, que somos tú y yo, querid@ amig@ eurof@n.

Lo hemos dicho muchas veces: 2002 fue una cosa, y 2018 es otra cosa bien distinta. Las escenografías cambian, los gustos musicales del continente evolucionan, y quienes tienen la responsabilidad de escoger canción y representante para España siguen anclados en 1996 y, lo peor, sin atinar en sus idas y venidas.

Seguimos sin un sistema firme para escoger candidato y, encima, los cuatro o cuatrocientos, me da igual, pirados de Forocoches amenazan con manipular nuestro concurso para que participemos en Eurovisión con la que sería, decididamente, la peor opción posible. ¿Qué solución nos resta? ¿Que quede la decisión en manos del jurado? Les recuerdo que fue un jurado profesional el que vio opción alguna a “Que me quiten lo bailao” y “Do it for your lover”.

Justo se cumplen esta semana, por cierto, seis años desde que se anunciaba a Pastora Soler como representante de España en el Festival. “Es una artista con 17 años de carrera, andaluza, con mucho arte, y muchos registros en copla y pop. Todos queremos que Eurovisión recupere la esencia”, dijeron los jefazos de la casa por aquel entonces. Todo lo que siguió a ese anuncio ya es historia.

Ella se entregó con pasión al proyecto, y RTVE firmaba su mejor clasificación desde 2004 gracias a “Quédate conmigo”. Entonces, si estábamos recuperando la esencia y apostando por una señora con 17 años de carrera y un temazo que claramente nos garantizaban un buen resultado por poco que hiciéramos, ¿para qué cambiar? Pues para que va a ser, para hacer el bobo, que es lo que nos gusta.

¿Se imaginan que termine triunfando Cepeda? Me encantaría ver si se atrevería RTVE a denunciar su propio troleo y dar la victoria a quien haya quedado segundo, la Nereíta o la Aitanita de turno o el que sea.

Somos sufridos, resignémonos a que Lisboa se pete de españolitos con sus banderas apoyando a Luis Cepeda con la canción “Mi rumbita pa que te muevas olé”, compuesta por alguien tipo los hermanos Ten. Aunque seas de Ourense.

La Columna de Alber-Vissión

Deja un comentario