CONGRESO 2007

clip_image001Es 6 de octubre. Se esperan 90 socios asistentes al II congreso tras el éxito del año anterior. 90 es el aforo máximo permitido en la sala del Hotel Alberto Aguilera de Madrid y varios socios han tenido que quedarse sin plaza. Para el año siguiente se hace inevitable tener que buscar un nuevo emplazamiento dado el éxito consolidado de estos congresos anuales del club.

El videoclip de la ucraniana Verka Serduchka recibe a todos los asistentes. Poco después suena el suena el himno de Eurovisión. José Juan Santana, presidente de OGAE España, da la bienvenida. Asiste al Congreso el presidente de OGAE Francia. Santana comenta los problema  que hubo con las entradas el año pasado para OGAE España y el resto de clubs. El problema radicó en que el coordinador de OGAE Finlandia se quedó con la mayoría de entradas y vendió que el club había crecido muchísimo y que tenía 600 socios. Al final OGAE Grecia descubre que son cuatro los socios. Las organizaciones se pusieron nerviosas por este problema.

Federico Llano ha sido invitado y ha declinado tal invitación.

En el congreso se dan detalles sobre lo sucedido en Misión Eurovisión, y los problemas con “La Reina de la Noche”.

Se escucha también el nuevo disco de Nucha, representante de Portugal en 1990. Las canciones son todas de Rafael Artesero, con versiones de Sense tú y La Mirada Interior.

Posteriormente se comenta el tercer puesto logrado por España con Mirela y “La reina de la noche” en el OGAE Second Chance Contest. Comentan los pocos votos de Andorra para la representación española. Los únicos países que no votaron a España fueron Macedonia y Moldavia. Se emite la actuación de Mirela en Misión Eurovisión.

Será Rebeca con Que no daría yo la que nos represente en el OGAE Song Contest. Resulta increible que una canción como esta se obviara en la preselección de España de 2006 y se elija a Las Ketchup con el Bloody Mary, se lamenta el presidente de OGAE España. Se emite el videoclip de Rebeca.

Tras el coffe-break:

Llega Karina. Confiesa que su canción, En un mundo nuevo, fue muy querida en Europa por la letra y que ese año España no quería ganar. Se considera ganadora moral del festival de 1971. Recuerda que estaba de director general Adolfo Suárez y no era conveniente que España ganara porque era muy caro hacer el festival en España. Señala Karina que hubo problemas con los votos de los jurados y que finalmente a Mónaco le dieron los puntos de España y a España, los de Mónaco. “Y así quedamos segundos. Me llaman segundona, pero fue un segundo puesto con mucha dignidad”.

Sobre el vestido que llevó en 1971, cuenta la cantante que ella quería ir con falda corta, pero finalmente se eligió el traje sencillo, largo, que fue muy criticado, pero era muy bonito y fino. “Me oscurecieron el pelo. Llevaba una media peluca, un postizo”. “En Dublín había un follón bastante interesante”, se ríe y confiesa que hasta llegó tarde a un ensayo, ya que había mucha promoción durante esa semana: “Estaba cansada y me quedó dormida en un sofá”. Dice que cuando empezó a sonar su canción, se fue corriendo y efectivamente llegó tarde para comenzar. Se lió con la letra y al final, se relajó, la cantó y tuvo aplausos de todos. Le dijo Máximo Ranieri, que iba por Italia: “Es buen augurio llegar tarde al ensayo general”. Y ella se dió una panzada a llorar. Salió muy tranquila, pero “cuál fue la sorpresa que el técnico de sonido no sabía cuando ella empezaba a cantar. Y el principio de la canción no se oye y la gente le dice: “Entró tarde, entró tarde”, y no fue así, porque ella cantó”, según confiesa Karina.

Recuerda Karina que ganó Severine, “con un niño, un pájaro y no se qué… Recibí mi premio. Es un diploma donde te acredita que has estado en Eurovisión Song Contest y que ha obtenido el segundo premio”. “Todos se fueron de fiesta, menos servidora, porque yo soy muy rara. Después de estar una semana atacada de los nervios, me quité los zapatos, me fui con mi vestido maravilloso, me lo subí, no había comido en dos días y pedí huevos fritos con salchichas”.

Se marcha Karina con un regalo de OGAE España, un retrato pintado por Rafa Artesero. Empieza la comida. La jornada de tarde comenzará a las 16.30 horas.

Ya por la tarde se habla del próximo Festival de Eurovisión, de Belgrado y de las opciones de hoteles, viajes, etc. Se emite un vídeo con la versión en español de Molitva, ganadora del último eurofestival. Comenta Santana que la situación de los hoteles en Belgrado está muy complicada.

Poco después es Eva Santamaría (Eurovisión 1993) la que hace su aparición. Dice tener recuerdos buenos y malos de Eurovisión. Fue con muchas ganas a representar a España. “Por aquel entonces no había tanta publicidad. Fui la última en enterarme de que iba a ir. Para mí supuso un salto muy grande en mi carrera. Me vine a Madrid. Era muy joven y me encontré con muchas cosas que pasan en el festival, cosas que te decepcionan y otras que son muy bonitas. Tengo un recuerdo muy grato, menos la última noche, que me levantaron a las 3 de la madrugada para echarme una bronca. Era la noche antes del ensayo general, que me llamó el director de mi compañía y el productor. Estarían nerviosísimos. Yo no podía dormir, estaba nerviosísima. En el hotel había muchos conejos sueltos, un hotel precioso de Irlanda. Me echaron la bronca porque se me habían olvidado los pendientes en Madrid. Ya me desvelaron. Después los pendientes los regalé en una gala benéfica”.

Santana dice que en las apuestas de aquel año España era primera, pero cuando escucharon el Hombres con orquesta no sonaba igual. Según Santamaría, “la canción cambia si se toca con una orquesta sinfónica. El maestro Leyva hizo lo que pudo. No se podía llevar la música pregrabada. Mis bailarines no se ponían de acuerdo en bailar los tres a la vez. Se habían peleado y cada uno hacía lo que quería. Aunque los coros que llevábamos eran maravillosos (traidos de Estados Unidos), de los mejores coristas del mundo, pero estaba todo descuadrado. A los bailarines no les veía yo muy allá, fue un follón tremendo. Con todo, el último día en las encuestas estábamos los segundos”.

La cantante recuerda que “allí apestaba a caballo, porque se hizo en un hipódromo (risas). Con el paso de los años, mi actuación la veo de otra forma. Era muy joven y en el vídeo parezco mayor de lo que estoy ahora”. Según reconoce, “con esta canción, ahora me hubiera presentado con una minifalda cañera. Llevar un vestido de Vitorio y Luccino, con flecos, era un poco España calé. Hubo problemas con el micro y los flecos. Hoy en día lo haría de otra manera”.

Llega María Mendiola a las 6:25 de la tarde. Ella fue componente del duo Baccara que representó a Luxemburgo en 1978. Cuenta que “era carísimo celebrar el evento y Luxemburgo no quería ganar. El festival nos abría las puertas y la casa de discos estaba convencida de que íbamos a vender más discos que Abani bi. Yo no era competitiva. Los vestidos que lucimos eran de Christian Dior. Nos dieron a elegir diseñador y nosotros, muy discretitas, dijimos Christian Dior. El vestido lo llevó Carolina de Mónaco”.
Mendiola cuenta cómo se hicieron los vestidos, en blanco y negro. “La moda en 1978 era no pecho. No me dejaron ponerme sujetador. Iba una gasa por encima, menos mal. El traje nos encantó. Es uno de los poco trajes que conservo. Costó cada vestido 450.000 pesetas, que pagó la televisión”.

Reconoce que “nos afectó de forma positiva participar en Eurovisión”. Sobre la competitividad con España, dice que José Velez, el representante español, “era un cielo”. “Pero a nosotras ya nos habían dicho que no íbamos a ganar. En aquella época había países dispuestos a celebrar al año siguiente el Festival de Eurovisión, y los jueces ya estaban apercibidos y les habían dicho de no votar a Luxemburgo, porque no quería, e incluso años después se retiró”. Insiste en que “nosotras sabíamos que no íbamos a ganar, pero vendímos muchísimos discos”.

La gente piensa que Báccara no son españolas. “Es por el rubio”, se rie María. Santana comenta que confunden a Báccara con Las Grecas. Y María dice que incluso con Azúcar Moreno. “Menudo cuerpazo tienen”, ríe.

Son cerca de las 8 de la noche cuando llegan los D’Nash. En la puerta del hotel se han quedado grupos de fans. Comienzan a hablar.  Javi comenta que en Helsinki “nos hicieron sentir como en casa, sentiamos que nos protegían. Nos ha encantado”.

Su nuevo disco saldrá para finales de noviembre, según anuncian. Tras el festival, dice Javi, en España se nos ha abierto mercado, igual que en el extranjero. En nuestra primera gira, el 90 por ciento de las galas han sido gracias a Eurovisión.

Fuera de España, fuimos a Belgrado, a un concierto con Marija Serifovic tras el certamen. Apunta Javi que esta experiencia fue impresionante. Marija hablaba de nosotros en las revistas y hemos tenido repercusión otras revistas de fuera. Añade que el festival tiene más repercusión en el extranjero que aquí. “Nuestro foro se ha triplicado gracias al certamen”, señala. “Fuera se nos ve de otra forma, es algo impresionante”. En Inglaterra las boyband se respetan, comenta Mikel. Y Javi apunta que Marija les comentó que la posición de D’Nash en Eurovisión fue injusta.

Ony recuerda que Eurovisión en su casa se ha vivido bastante. “Fue muy emocionante nuestra participación”, asevera. Mikel destaca que ha sido seguidor del festival desde hace muchos años y cuando participas entiendes qué es el festival, es como una familia y si entras…. (Mikel se emociona y se le cae alguna lágrima, con el consiguiente aplauso del público).

Basty anuncia que si pueden irán a Belgrado como eurofans. Comenta que Federico Llano estaba emocionado tras la actuación de D’Nash y pensaba que España iba a ganar. “Que nos dijera eso Federico, nos hizo sentir bien. Poty, que estaba en la green room, soltaba por la boca sapos y culebras tras las votaciones. Ha habido debates de que por parte de TVE no se ha puesto toda la carne en el asador, ahí no voy a entrar. Estamos muy orgullosos de la actuación y más orgullosos después de ver lo que se han hecho otros años”, explica Basty.

Añade que “la puesta en escena podía haber sido más espectacular, pero la esencia, lo que éramos nosotros, estaba, con una coreografía, un fondo, unas voces, un conjunto… Todo estaba, pero faltó una promoción europea para que todo el mundo nos hubiera conocido”.

Confiesa Mikel que del primer ensayo a lo que salió al final mejoró muchísimo. E insisten en que su coreógrafa es Noemí Cabrera, y no Poty. “TVE nos ha dicho siempre que tenían intención de ganar. Sobre la gira europea nos contaba Federico que no valía para nada, que el año de Rosa se hizo mucha gira europea y que al final no sirvió para nada, que era un gasto innecesario”. En la promoción y el merchandising del artista, cuentan los socios, se ve que TVE no apuesta por los cantantes.

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